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DIÁLOGOS DESDE EL SIGLO XXI (Página en construcción) Autor: Javier Colomo Ugarte

Temas:

ORÍGENES. El Universo. La vida. La especie humana. Las civilizaciones.

DEVENIR. La historia. El pensamiento. La economía mundo. La sociedad. El desarrollo tecnológico.

PERSPECTIVAS. El género humano. La transformación de la naturaleza por el hombre.

Participantes:

ROSA. Nacida en Europa. Convicciones: demócrata, atea, propugna la integración democrática de las naciones del mundo basada en los derechos humanos, y la economía mixta.

ADAM. Nacido en EEUU. Convicciones: nacionalista, creyente, demócrata, propugna la economía de libre mercado y el interés nacional por encima del resto de naciones.

NELSON. Nacido en África. Convicciones: Nacionalista, demócrata, creyente, propugna la economía mixta y la integración regional de las naciones.

ZHAO. Nacido en China. Convicciones: nacionalista, agnóstico, prioriza los logros sociales sobre los derechos políticos, partidario de la economía mixta y la integración regional.

JACQUES. Nacido en Rusia. Convicciones: demócrata, escéptico, pesimista respecto al porvenir del género humano, no tiene propuestas definidas.

MODERADORA. Nacida en América Latina. Sus convicciones se sitúan entre las de ROSA y JACQUES.

ORÍGENES. El Universo

MODERADORA

El procedimiento que vamos a seguir para todos los temas consistirá en que cada participante, expondrá un breve resumen de su punto de vista sobre el tema. A continuación se abre un debate. Al final yo realizaré una síntesis.

ROSA

El universo es materia, fuera de la materia no existe nada, su formación es una incógnita, que tal vez, alguna vez tengamos respuestas materiales para explicarlo. Actualmente la teoría del “Big Bang”, es la mejor formulación realizada dentro de la explicación material.

ADAM

El “Big Bang” es una buena formulación dentro de la ciencia, pero no resuelve los orígenes del universo, porque éstos están más halla de la ciencia, su explicación hay que buscarla en una fuente creadora metafísica.

NELSON

Creo que hay que separar la explicación científica del origen del universo de otras explicaciones religiosas. No es un problema que ambas convivan.

ZHAO

El origen del universo, es un campo que pertenece al campo de las convicciones, pero si nos aferramos a la explicación metafísica, estamos poniendo límites a una explicación material, por ello creo que debemos buscar respuestas en el ámbito material, aunque actualmente no tengamos todas las respuestas, y quizás nos las tengamos nunca.

JACQUES

 La explicación que yo puedo aceptar sobre los orígenes del universo, no puede estar más allá de la explicación material, pero dudo que la teoría del “Big Bang”, sea una respuesta definitiva.

MODERADORA

Después de estas primeras explicaciones, pasamos a debatir el tema.

ROSA

Tal vez la teoría del “Big Bang”, no sea una respuesta definitiva, pero está dentro de una explicación material y científica.

ADAM

Suponiendo que en el “Big Bang”, este el origen del universo, no cabe preguntarse a continuación ¿Quién dio origen al “Big Bang”?, fue espontáneo o estuvo la mano del Dios creador detrás.

NELSON

Eso es lo que creemos las personas que creemos en Dios.

ZHAO

La pregunta de ¿Quién dio lugar al “Big Bang”?, también habría que hacerla sobre quien dio origen a Dios, ¿otro Dios?, son preguntas que se hace nuestra mente, que intentamos darle respuestas para calmar rápidamente nuestra inquietud. Pienso que poner a Dios como origen del universo, solo está en nuestra mente.

JACQUES

Es evidente que existe un universo y que formamos parte de él, pero soy de los que opino que la “razón” debe operar para abrir interrogantes incluso a las hipótesis más acordes con el pensamiento científico, sino, es muy fácil conformarse y por lo tanto inmovilizar la razón si aceptamos como axiomas lo que la comunidad científica cree más probable en un momento dado.

ROSA

Efectivamente, existen en la comunidad científica, diversas hipótesis sobre el origen, funcionamiento y final del universo, aunque todas apuntan a un origen común el “Big Bang”, no existen coincidencias sobre su final, y si su final, no es sino de nuevo el principio de otra estadio del universo, me estoy refiriendo al "Big-Crunch" o la Gran Implosión, cuando toda la materia se acaba por condensar en un solo punto y el universo se vuelve a expandir.

ADAM

No entiendo porque debemos hacernos preguntas únicamente en el campo de la razón, y no de la metafísica, es evidente que no parece lógico aceptar que Dios se creo a si mismo y negar que la materia pueda hacerlo, pero creo que no existe ninguna evidencia, experimento, ni posibilidad científica conocida hasta ahora donde la materia se pueda crear de la nada, por lo que es necesario ir más allá de la explicación puramente material.

NELSON

Hay preguntas en nuestra mente, perfectamente lógicas y racionales, que no tienen explicación dentro del campo de la naturaleza, por ejemplo, al concepto de lo infinito. En la materia todo tiene un principio, un proceso y un final, no se puede demostrar materialmente el infinito, se puede aceptar, o no, que el “Big Bang” y el "Big-Crunch" se hayan estado repitiendo infinitamente pero en los procesos físicos no existe esa posibilidad, por lo que si aceptamos esa hipótesis estaríamos aceptando implícitamente una explicación metafísica.

ZHAO

Lo finito y lo infinito, son categorías temporales, y puesto que la percepción que hacen nuestros sentidos del entorno se rige por procesos físicos aplicamos a los mismos el tiempo para medirlos, y nuestra razón se pregunta por un proceso que no tenga principio ni final en el tiempo, pero ¿existe realmente el tiempo? o es una percepción subjetiva. Pienso que en la naturaleza no existe el tiempo absoluto, sino el movimiento, sino hubiera movimiento no habría tiempo. En un universo estático existiría la materia pero no el tiempo. Cada proceso físico tiene su movimiento, y por lo tanto tiene su propio tiempo. Convencionalmente podemos aplicar una medida común para todos los procesos, por ejemplo, el año, el segundo,…, para medir y comparar distintos procesos físicos, por ello decimos el universo tiene una existencia de quince mil millones de años, o la vida media de una persona es de 80 años, pero en realidad cada tiempo es diferente porque cada proceso físico es diferente, el tiempo es el movimiento de un proceso físico que dura mientras la materia cambia de un estadio a otro.

JACQUES

Efectivamente, por ello pienso que la teoría del “Big Bang” y el "Big-Crunch" de forma continua es un tanto absurda, como se puede saber que un "Big-Crunch" del universo va a producir un nuevo “Big Bang”. Lo que conocemos es que el movimiento de los procesos físicos genera un incremento de la entropía, y según el segundo principio de la termodinámica, los procesos reales,  son siempre irreversibles, siempre aumentará la entropía. Así como "la energía no puede crearse ni destruirse", la entropía puede crearse pero no destruirse. Podemos decir entonces que "como el Universo es un sistema aislado, su entropía crece constantemente con el tiempo". Esto marca un sentido a la evolución del mundo físico, conocido como flecha del tiempo (Arthur Eddington), que se refiere a la característica de la irreversibilidad, de los procesos físicos, es decir, que futuro y pasado, sobre el eje del presente, muestran entre sí una neta asimetría; el pasado, que es inmutable, se distingue claramente del incierto futuro. Por ello, hablar de tiempo es una pura convención pues tendríamos que hablar de movimiento de los procesos físicos. Ahora bien, cuando la entropía sea máxima en el universo, esto es, exista un equilibrio entre todas las temperaturas y presiones, llegará la muerte térmica del Universo (enunciado por Clausius). Toda la energía se encontrará en forma de calor y no podrán darse transformaciones energéticas, entonces el tiempo, se agotará, existirá la materia pero no el tiempo, puesto que no habrá movimiento.

ROSA

Ello no situaría, en la hipótesis del “Gran Desgarramiento” (“Big Rip”) o expansión del universo hasta el final del tiempo, mejor dicho del movimiento. Aunque la clave de esta hipótesis cosmológica sobre el destino último del Universo es la cantidad de energía oscura en el Universo. El valor clave estaría en la razón entre la presión de la energía oscura y su densidad energética, si el Universo contiene suficiente energía oscura, podría acabar en un desgarramiento de toda la materia, primero, las galaxias se separarían entre sí, luego la gravedad sería demasiado débil para mantener integrada cada galaxia, los sistemas solares perderían su cohesión gravitatoria y en los últimos momento se desbaratarían estrellas y planetas, y los átomos serían destruidos en una fracción de segundo antes del fin del tiempo, a diferencia del Big Crunch, donde todo el Universo se condensa en un solo punto, en el Big Rip el Universo se convertiría en partículas subatómicas flotantes que permanecerían para siempre separadas, sin cohesión gravitatoria ni energía alguna. Los autores de esta hipótesis calculan que el fin del Universo, tal como conocemos, 35.000 millones de años después del “Big Bang”, es decir, dentro de 20.000 millones de años.

ADAM

Físicamente parece que se puede dar una explicación al tiempo, no existe el tiempo absoluto, sino el tiempo relativo al movimiento de cada proceso físico, el principio del tiempo es el principio del movimiento, y el final del tiempo, es el final del movimiento de todos los procesos físicos. En la última hipótesis expuesta parece que existe un final evidente del tiempo aunque no de la materia, por ello la pregunta principal es como se activa el “Big Bang”. Entiendo que no hay respuesta física.

NELSON

Si descartamos la hipótesis del “Big Rip”, y tomamos la hipótesis del "Big-Crunch" tampoco creo que se haya dado una respuesta material al principio y final del tiempo o, movimiento de los procesos físicos, pues el "Big-Crunch" sería el inicio de un nuevo universo, por lo que estaríamos en la duda de si estamos en el universo del primer “Big Bang” del segundo, del tercero o de infinitos “Big Bang”.

ZHAO

No necesariamente la hipótesis del Big-Crunch" impide dar una explicación al principio y el final del movimiento. En el “Big Bang” se produjo una presión de la energía oscura que hace que el universo siga actualmente en expansión. La energía oscura antecede a la formación de la materia, es decir que el universo se expande como un globo que se hincha progresivamente debido a la fuerza de la energía oscura, y ese espacio, se llena de materia, pero la relación entre energía oscura y materia progresivamente adquiere un razón inversa, es decir, que la energía de la expansión cede ante el incremento de su masa en la medida que el universo se expande. Es más, considero que después del “Big Bang”, la relación entre la fuerza de la energía oscura y la fuerza gravitatoria sería mayor de la que existe ahora, posteriormente al ceder el impulso de la energía oscura, en las partes más cercanas al núcleo del “Big Bang” la fuerza gravitatoria daría lugar a la formación de las galaxias estrellas y planetas y después comenzarían a formarse los agujeros negros, mientras que en las partes más alejadas del universo sigue predominando la fuerza de expansión de la energía oscura, pero la formación de los agujeros negros indica ya el declive de la fuerza inicial del “Big Bang”, de tal manera que en el momento actual, el universo se expandiría con velocidades diferentes entre su centro inicial y sus límites. La hipótesis de que el Universo se expande a una velocidad cada vez mayor, es reflejo de esta situación, es la trampa que cae el observador situado en un plano donde la energía oscura se mueve a una velocidad menor que en los límites del universo. Pero debe haber un momento que en los límites del universo ceda definitivamente la fuerza de la energía oscura, y en ese momento por un instante el tiempo se detendrá, después el universo experimentará un proceso inverso donde la materia será arrastrada a un único agujero negro o “Big-Crunch” donde el movimiento dejará de existir y por tanto el tiempo quedará detenido.  

JACQUES

Desde luego parece un contrasentido ignorar la evolución de la fuerza gravitatoria. Un agujero negro es un estadio superior del progreso de la fuerza gravitatoria en el universo. En los primeros momentos del “Big Bang” la fuerza de expansión de la energía oscura sería máxima y por lo tanto impediría la agrupación de los átomos y la formación de núcleos de materia como galaxias y sistemas planetarios regidos y ordenados por la fuerza de la gravedad. Solo quedaría la pregunta de si a partir de un único agujero negro, se repite el proceso del “Big Bang”, pero actualmente no existe ninguna hipótesis física para tal cuestión.

Por otra parte aceptar esa posibilidad nos situaría en el concepto metafísico propugnado por Nietzsche del “Eterno Retorno”, es decir en una naturaliza finita como la que encierra el “Big Bang” y en un tiempo infinito de repeticiones del “Big Bang” y “Big-Crunch” todas las posibilidades de universo se hubieran dado, y por lo tanto todos los estados posibles ya deben haber ocurrido y el universo actual sería una repetición de otro perdido en el tiempo infinito.

MODERADORA

Creo que este punto ha llegado a su fin, es evidente que la falta de respuestas sobre todo en lo que se refiere a como se activó el “Big Bang”, deja abiertas la puertas a diversas interpretaciones, tanto físicas como metafísicas, pero yo me sitúo entre quienes ante la falta de respuestas, no recurre a la respuesta fácil e inmediata de la metafísica, sino que espero que esta inquietud del ser humano de buscar respuestas sirva para profundizar en una explicación física. Es evidente que la falta de respuestas ante temas tan importantes produce desasosiego en nuestra ansia por saber, pero tal vez tenemos que aprender a convivir con el mismo, lo equivocado, a mi juicio, sería utilizar la nobleza de este impulso intelectual, para utilizar la metafísica como dogmas de fe ante la física, como aconteció en la reciente historia moderna de la humanidad.

ORÍGENES. La vida

MODERADORA

El debate sobre este punto lo circunscribiremos al ámbito de las hipótesis si la formación de vida es una singularidad terrestre o puede existir en el universo en unas condiciones determinadas, y las hipótesis de la evolución de la vida en la Tierra.

ROSA

Pienso que la vida es una respuesta física que se produce en un entorno propicio, como puede ser la existencia de agua y de elementos favorables para su desarrollo, por lo tanto, la probabilidad que otro sistemas planetarios del universo puedan albergar vida es muy alta, incluso en nuestro sistema solar puede existir en formas primitivas en Marte o alguna Luna de Júpiter.

ADAM

Es probable que la vida sea consustancial a la propia evolución del universo, pero quizá no todas las formas de vida, como es el ser humano, que resulta ser una singularidad sin precedentes en la historia conocida de la vida por su capacidad para pensar sobre si mismo. Pienso que de nuevo nos movemos en el terreno de lo material y lo trascendental, me estoy refiriendo a la existencia del Alma.

NELSON

Si en el anterior debate, he considerado la existencia de un esfuerzo creador, pienso que éste es también aplicable al ser humano.

ZAHO

La probabilidad de vida en el universo es muy alta, por ejemplo, En 1964 el norteamericano Stephen H. Dole, científico del espacio, especulaba en su libro <Habitable planets for Man, sobre la posibilidad de vida en otras partes del universo además de en el planeta Tierra. Señalaba en primer lugar, que una estrella debe tener un cierto tamaño para poder poseer un planeta habitable. Cuanto más grande es la estrella, tanto menor es su vida, y, si excede de unas ciertas dimensiones, no vivirá lo suficiente como para permitir que un planeta recorra las prolongadas etapas de su evolución química, antes del desarrollo de vida de formas de vida complejas. Una estrella demasiado pequeña no puede calentar suficientemente a un planeta, a menos que éste se halle situado muy próximo a ella, con lo que sufriría periódicos efectos perjudiciales. Dole llegaba a la conclusión de que sólo las estrellas de las clase espectrales F2 a K1 (1) son adecuadas para el mantenimiento de planetas con nivel de características de la tierra. Según los cálculos de Dole existen en nuestra galaxia 17 mil millones de tales estrellas. Una estrella con estas características podría poseer un planeta similar a la tierra o no poseer ninguno. Dole calcula la probabilidad de que una estrella de tamaño adecuado pueda tener un planeta de la masa conveniente y a la distancia correcta, con un apropiado periodo de rotación y una órbita adecuadamente regular y, haciendo lo que le pareció una razonable estimación, llega a la conclusión de que probablemente hay 600.000.00 planetas en nuestra galaxia susceptibles de tener algún tipo de vida compleja.

Si estos planetas estuvieran más o menos homogéneamente distribuidos por la galaxia., Dole estima que debería existir un planeta habitable por cada 80.000 años-luz cúbicos. Esto significaría que el planeta con posibilidades de tener vida evolucionada puede distar de la Tierra unos 27 años luz, y que a uno 100 años luz de distancia, deben encontrarse también un total de 50 planetas habitables. Dole llega a citar 14 estrellas distantes de nosotros, a lo sumo 22 años-luz, que pueden poseer planetas que pueden albergar vida. Llega a la conclusión de que la mayor probabilidad de planetas habitables se da precisamente en las estrellas más cercanas a nosotros, las dos estrellas similares al Sol del sistema Alfa Centauro: la Alfa Centauro A y la Alfa Centauro B. Según estima Dole, estas dos estrellas compañeras tiene, consideradas en conjunto una posibilidad entre diez de poseer planetas habitables.

JACQUES

Si la vida en la Tierra se creo a partir de la concurrencia de las reacciones químicas favorecidas por la evolución de nuestra atmósfera, podemos considerar que su desarrollo es inevitable en cualquier planeta similar a la Tierra. Pero el que un planeta pueda poseer vida en ningún caso supone la probabilidad de vida inteligente. No tenemos forma de hacer siquiera una conjetura razonable acerca de la probabilidad del desarrollo de la inteligencia. Dole, por ejemplo, tiene el buen acierto de no hacer ninguna. La tierra ha existido durante al menos dos mil millones de años con vida, pero sin vida inteligente.

ROSA

Pienso que la formación de vida inteligente esta sujeta a ley de la probabilidad pero con un grado de incertidumbre muy alto. ADAM

Creo que no es el caso en el ser humano. En la evolución, la vida experimenta una transformación de formas simples como puede ser una bacteria, a formas complejas como los mamíferos. El ser humano es el último eslabón de esta evolución porque es capaz de reflexionar sobre si mismo y el resto de las cosas que le rodean. En este sentido creo que el hombre es el destino final de esta evolución al dotarse de pensamiento y alma, cuestión que se correspondería con el concepto de la energía ascendente de Teilhard de Chardin, o la emergencia del espíritu de Hegel.

NELSON

Pienso que si ha existido un Ente creador del universo, y que el hombre es el depositario de la conexión con ese Ente creador, por lo que la evolución de la vida en la naturaleza tiene un destino final: el Homo Sapiens Sapiens, como se puede explicar sino la diferencia evolutiva con el resto de especies.

ZHAO

Esta interpretación determinista de la evolución en la que la especie humana o la vida inteligente es la culminación a la misma subyace no solo en el pensamiento metafísico de Teilhard de Chardin o la filosofía de Hegel, sino también en la concepción materialista del siglo XIX, por ejemplo, F. Engels en unas de sus principales obras “La Dialéctica de la Naturaleza", realizada por este autor para hacer una síntesis dialéctico-materialista de los mayores adelantos de las Ciencias Naturales de mediados del siglo XIX, y criticar las concepciones metafísicas e idealistas en las Ciencias Naturales, también llega a afirmar que la dialéctica inexorable de la naturaleza tiene su culminación en el desarrollo de vida inteligente, cito el texto: “La sucesión eternamente reiterada de los mundos en el tiempo infinito es únicamente un complemento lógico a la coexistencia de innumerables mundos en el espacio infinito…Este es el ciclo eterno en que se mueve la materia... Pero, por más frecuente e inexorablemente que este ciclo se opere en el tiempo y en el espacio, por más millones de soles y tierras que nazcan y mueran, por más que puedan tardar en crearse en un sistema solar e incluso en un solo planeta las condiciones para la vida orgánica, por más innumerables que sean los seres orgánicos que deban surgir y perecer antes de que se desarrollen de su medio animales con un cerebro capaz de pensar y que encuentren por un breve plazo condiciones favorables para su vida, para ser luego también aniquilados sin piedad, tenemos la certeza de que la materia será eternamente la misma en todas sus transformaciones, de que ninguno de sus atributos puede jamás perderse y que por ello, con la misma necesidad férrea con que ha de exterminar en la Tierra su creación superior, la mente pensante, ha de volver a crearla en algún otro sitio y en otro tiempo”. De esta manera, a pesar de que en esta obra Engels combate la miopía de una ciencia de su tiempo que estaba aún profundamente empantanada en la teología, desarrolla un concepto dialéctico que tiene poco que ver con el principio de objetividad por el que se rige ciencia, al atribuirle un valor antropocéntrico donde el “ser pensante” es el destino final del materialismo dialéctico, en definitiva el final del proceso cósmico.

JACQUES

La diferencia de este proyecto final cosmológico de la dialéctica de la naturaleza de Engels, y otros como la fuerza diferenciante de Spencer, la energía ascendente de Teilhard de Chardin, o la emergencia del espíritu de Hegel, radicaba en que esta inmanencia se presenta como resultado de las leyes de naturaleza y no como un resultado metafísico. ¿Pero se puede deducir un movimiento único en la naturaleza basado en la ley de la unidad de contrarios?, creo que esta interpretación no deja de ser claramente una interpretación extraña a la ciencia. “Hacer de la contradicción dialéctica la <<ley fundamental>> de todo movimiento, de toda evolución, no deja de ser un intento de sistematizar una interpretación subjetiva de la naturaleza que permita descubrir en ella un proyecto ascendente, constructivo, y moralmente significante. En el fondo es la proyección animista, siempre reconocible, sean cuales los disfraces.” “en la base estos errores está sin duda la ilusión antropocentrista.

La vida es una expresión de la naturaleza en determinadas condiciones, y que evoluciona de formas simples a formas complejas, pero de hay a atribuirle un destino y finalidad en la formación de vida inteligente, creo que tiene poco que ver con cualquier postulado científico. De nuevo estamos en la tesitura de confundir el determinismo de determinados procesos físicos con situaciones derivadas del azar y la necesidad. La necesidad es una respuesta a las leyes de la vida, y el azar el resultado de variables indeterminadas, por ello la probabilidad de presencia de vida en el universo tiene que ser alta, mientras la probabilidad de una forma de vida concreta es más bien el resultado de una singularidad. Por ejemplo, si teóricamente de nuevo se repitiera el Bing Bang, el universo actual, podría tener las mismas leyes pero seguro que las estrellas, galaxias y planetas ni su posición en el universo sería la que hoy contemplamos. Si la evolución de las especies volviera a repetir su ciclo, tal vez el hombre no estaría entre las mismas. Si la andadura del hombre desde que hizo su aparición hace un millón de años se repitiera probablemente todavía seguiríamos siendo cazadores recolectores. Pero si retrotraeríamos varios millones de años el ciclo de los planetas alrededor del Sol éste se repetiría inexorablemente con total precisión, al igual que, cuantas veces atrasemos un reloj, éste volverá a repetir su ciclo.

Es la diferencia entre dos experimentos de laboratorio cuando, la probabilidad de que al repetir uno de ellos los resultados del mismo serán siempre los mismos, o cuando nunca serán iguales. En las observación de los fenómenos naturales y sociales debemos conocer cuando un sistema o unidad de análisis, responde a un postulado determinista, esto es, cuando las leyes que lo rigen hacen que el resultado sea siempre el mismo y cuando el sistema objeto de estudio es un sistema regido por interacciones entre las cuales muchas de ellas operan de forma aleatoria, con lo que la evolución de este sistema no podemos conocerlo, dando lugar a la incertidumbre del resultado.

MODERADORA

Hemos llegado a un punto, en que podemos diferenciar, entre quienes atribuyen la existencia del ser humano a la culminación de un proceso cosmológico, bien por la acción creadora de un “Dios”, o por una concepción idealista de la naturaleza tal y como lo entiende el “Materialismo Dialéctico”, y quienes ven la vida inteligente y en concreto al ser humano como una singularidad fruto de la necesidad y el azar.

Una vez llegados a este punto creo que debemos centrarnos en las diferentes hipótesis que explican la evolución de la vida.

ROSA

A menudo existe cierta confusión entre “Hecho Evolutivo” y la “Teoría de la Evolución”. Lo científicamente demostrado es el “Hecho Evolutivo”, es decir, que los seres vivos están emparentados entre sí y han ido transformándose a lo largo del tiempo. La “teoría de la evolución” es el modelo científico que describe la transformación evolutiva y explica sus causas, aunque en este aspecto no toda la comunidad científica está de acuerdo. La teoría que tiene más aceptación es la denominada teoría “Sintética”, o neodarwinismo, en general significa la integración de la teoría de la evolución de las especies por selección natural de Charles Darwin,  y la teoría genética de Gregor Mendel como base de la herencia biológica. Sus premisas son: 1º La Evolución es un proceso gradual de sustitución de alelos en el seno de una población, siendo la fuente de variabilidad de estos alelos las mutaciones puntuales o micro mutaciones surgidas por azar causada por errores en la replicación del ADN; 2º el material genético es la materia prima pero quien dirige el proceso evolutivo es la Selección Natural que determina que mutaciones pueden prosperar en el medio natural. Creo que esta teoría es actualmente la que mejor explica el “Hecho Evolutivo”.

ADAM

Puesto que el “Hecho Evolutivo” es una constatación científica, creo que no es necesario que sea objeto de debate, pero pienso que la teoría “Sintética” de la evolución tiene muchas lagunas, es más, está en franca contradicción con el registro fósil, donde se puede comprobar como muchas de las especies observadas han permanecido prácticamente sin cambios durante cientos de siglos!". La constatación de este fenómeno, se ha plasmó finalmente en la "Teoría del Equilibrio Puntuado", propuesta en 1972 por los paleontólogos Eldredge y Gould. Sus dos postulados son: 1º la mayoría de las especies aparecen en el registro fósil con una apariencia muy similar a cuando desaparecen, el cambio morfológico es generalmente limitado y no direccional; 2º la aparición en un el área local de una especie, no surge gradualmente por la transformación paulatina de sus antecesores, sino que aparece plenamente formada, y establecida en el registro fósil. Estos hechos apuntan más a una evolución por saltos cualitativos en la formación de las especies debido a una intervención exterior natural o sobrenatural, en mi opinión en el caso del hombre sobrenatural, que a una evolución progresiva azarosa de pequeñas mutaciones genéticas en las especies donde la “selección natural” determinaría cuales son las que prosperan.

NELSON

Soy también de los que opino que la “Teoría Sintética” no explica correctamente el “Hecho Evolutivo”. Supongamos hipotéticamente la formación de una ballena, separados por su antecesor común por algo más de 10 millones de años. Sabemos que hace 65 millones de años los mamíferos eran unos pequeños animales indiferenciados, y que efectivamente, hace 50 millones de años ya existían los Basilosaurus, que a pesar de su denominación, era una ballena de 18 metros de largo. Si una crono especie dura de media un millón de años o incluso más, mediante un proceso de transformación gradual, tal y como se plante en la “Teoría Sintética”, tendríamos a nuestra disposición sólo diez o quince crono especies para formar una sucesión continua de descendencia conectando el Basilosaurus con nuestro diminuto mamífero primitivo. Esto es evidentemente absurdo pues las crono especies, por definición pasan gradualmente de una a otra, y cada una de ellas muestra muy poco cambio. Una cadena de diez o quince de éstas podría llevarnos de una pequeña forma de mamífero de tipo roedor a otra ligeramente diferente, quizá representando un nuevo género, pero no a una ballena. En definitiva, si las especies aparecen en "instantes geológicos" y después no cambian fundamentalmente en mucho tiempo, parece claro que los grandes cambios evolutivos, no pueden explicarse a través de una sencilla extrapolación de las sustituciones de alelos en el seno de una población. Y si ese cambio gradual que propone la “Teoría Sintética”, no puede observarse en el registro fósil, parece razonable pensar en la posibilidad de que exista otro mecanismo de cambio. Creo que la ciencia tiene el problema que no puede aceptar como origen de la vida y de las especies una evidencia que no sea científica, pero imaginemos por un momento, que la realidad es que detrás de todo proceso de la vida y su evolución hay un “diseño inteligente” metafísico, es decir, un acto creador, estaríamos intentando explicar con teorías científicas lo inexplicable.

ZHAO

Evidentemente, las apariciones de los grandes taxones (peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos) son bruscas o saltacionistas, y por lo tanto difíciles de justificar mediante cambios graduales e individuales, ya que, las grandes remodelaciones de su organización, tanto morfológica como genética, implican cambios simultáneos en muchos caracteres interdependientes, por otra parte, suelen estar asociadas con épocas de "disturbios geológicos" y muy frecuentemente con grandes y periódicas extinciones, cuyas consecuencias tienen poco que ver con la “Selección Natural”, y en el que están implicados claramente, al menos en los últimos 250 millones de años, asteroides de diversos tamaños y en distinta cantidad, caídos sobre la Tierra. Tal vez, para explicar estos cambios, sería más adecuado pensar en la “Transferencia de Genes Horizontal”, en el que un organismo transfiere material genético a otra célula que no es descendiente, a diferencia de la “Transferencia Vertical” entendida cuando un organismo recibe material genético de sus ancestros y la que se sustenta la “Teoría Sintética”. Esta hipótesis ya fue formulada en 1982 por el astrónomo galés Alfred Hoyle en "Evolution from space", en el que teorizaba sobre la posibilidad de que la extraña capacidad de los virus de integrarse en los genomas de los seres vivos y permanecer en ellos en forma de "pro virus" podría ser un mecanismo de adquisición de secuencias complejas de genes, disponibles para su eventual uso como respuesta o como consecuencia de estímulos o cambios ambientales. Este mecanismo justificaría los fenómenos saltacionistas observados sistemáticamente en el registro fósil y explicaría las profundas diferencias de organización genética y morfológica existentes entre los grandes taxones. Pienso que no se puede descartar la hipótesis de Hoyle.

JACQUES

La “Teoría Sintética” habría que considerarla bajo el principio de “falsabilidad” por el que la proposición universal es falsa cuando se consigue demostrar mediante la experiencia que un enunciado observable es falso, en este caso el registro fósil. Cuando este fenómeno se produce la ciencia se sitúa en la tesitura de quienes defienden la ultranza la teoría clásica y quienes se arriesgan con nuevas hipótesis; por ejemplo, Karl Popper acusaba a los seguidores de Freud de su afán de "querer explicar todo" en base a sus fundamentos teóricos. Las dos falacias fundamentales que les atribuía eran, por una parte, que buscaban sólo ejemplos confirmadores, ignorando los que no se ajustaban a la teoría freudiana; y por otra, hacían la teoría tan flexible, que todo contaba como confirmación.

Creo que la comunidad científica no tiene bases para seguir aferrándose a la “Teoría Sintética” y debiera reformularla. La posible confirmación de la hipótesis de Hoyle no constituiría simplemente un cambio de matiz en la teoría ortodoxa que afectase solamente al mecanismo introductor de variabilidad de un individuo de la especie, sino que supondría una nueva explicación del “Origen de las Especies”, a través de la integración simultánea en numerosos individuos de secuencias de contenido biológico complejo, la nueva especie surgiría rápidamente, mediante un cambio sustancial y común a un considerable número de individuos "infectados", lo que haría posible su ínter fecundidad. La Selección Natural ya no sería la "fuerza impulsora" de la evolución, simplemente sería el mecanismo de eliminación de los individuos menos aptos durante los largos períodos de estasis evolutiva, durante la cual, los individuos aptos se reproducirían sin mayores problemas.

ROSA

Es probable que estemos en un momento de encrucijada para entender mejor el “Origen de las Especies”, pero, no obstante, quisiera remarcar que si bien en la “Teoría Sintética” el azar juega un papel fundamental, pienso que en la hipótesis de Hoyle también el azar es fundamental en la conformación de nuevas especies, pues si el origen y evolución de la vida es un proceso de integración de sistemas complejos que se auto organizan en otros sistemas de nivel mayor, en el que los virus mediante su mecanismo de integración cromosómica son los responsables de la aparición de nuevas especies, es sabido de la capacidad de respuesta de las bacterias y los virus a estímulos ambientales, por lo que las condiciones azarosas del medio ambiente determinarían que las especies surgidas serían aptas para desenvolverse en ese medio natural. Por otra parte, este carácter infectivo, podría estar implicado en las extinciones masivas y selectivas, muchas coincidentes con períodos de disturbios ambientales, las cuales serían parte del mecanismo del proceso evolutivo.

MODERADORA

Pienso que en este tema del “Origen de las Especies”, si bien, la aparición de la teoría evolucionista acabó con la concepción bíblica del origen de la vida, las lagunas que tiene la “Teoría Sintética” a la vista de los fenómenos saltacionistas que presenta el registro fósil, alimenta de nuevo que las concepciones metafísicas “creacionistas” vuelvan de nuevo a cobrar fuerza para explicar el “origen de las especies”. Tal vez, la comunidad científica no debería aferrarse tanto a una teoría que es falsable, sino cuestionar la misma mientras no tenga otra que se corresponda con los hechos probados del registro fósil.

ORÍGENES. La especie humana

MODERADORA

Continuaremos el debate de la evolución ateniéndonos a la especie humana hasta situarnos en el periodo Neolítico de la denominada prehistoria de la humanidad.

ADAM

Abordaré este tema prescindiendo del origen del hombre en su dimensión teológica, asunto, que como creyente volveré sobre el mismo más adelante, pero ahora, me ceñiré a continuar este debate siguiendo los postulados anteriores sobre la evolución.

Pienso que para enjuiciar correctamente este tema, hay que diferenciar entre los datos que se han obtenido hasta la fecha de restos de “homínidos” desde hace unos cuatro millones de años, y la interpretación que se hacen de los mismos para describir la evolución del hombre. Si damos por sentado la “Teoría Sintética” o neodarvinismo, la interpretación de todos estos hallazgos habría que realizarlos como un desarrollo progresivo del género “homo”, en primer lugar estaría la fase del “homo erectus” por su capacidad para andar sobre dos pies, después vendría la fase del “homo habilis” por el desarrollo de una industria lítica, al que le sucedería una serie de ramas de “homos”, asociados también a distintas industrias líticas, hasta llegar hace unos doscientos mil años donde aparecería nuestros antepasado directo el “homo sapiens”. Este proceso se habría realizado debido a las mutaciones aleatorias que una de las especies homo habría ido adquiriendo y en las que la selección natural habría primado el desarrollo del cerebro hasta llegar a la especie “homo sapiens”, la cual, al estar más cualificada para la supervivencia habría aniquilado y sustituido a su predecesores, considerados ya de otras especie como el “homo neanderthalensis” hace treinta mil años.

Por el contrario, si consideramos esta teoría evolutiva falsable, los restos fósiles de la especie homo, debieran tener otra interpretación, deberíamos considerar el momento en que la especie humana surge de forma relativamente rápida diferenciándose claramente de sus antepasados los póngidos de los que actualmente son descendientes los orangutanes. Pienso que ese momento sería cuando se tienen los primeros datos de industrias inteligentes, es decir hace dos millones y medio de años cuando aparece el “homo habilis”, debiendo descartar según esta hipótesis que la especie humana surgiese hace doscientos mil años con el denominado “homo sapiens”, sino que lo hace dos millones de años antes y que todas las especificidades encontradas posteriormente no son sino variantes de una misma especie, como son los pigmeos, lo caucásicos o los esquimales.

NELSON

Esta es una de las incertidumbres existentes para explicar la evolución humana. Hasta ahora todos los restos fósiles hallados parecen confirmar la teoría evolucionista neo darvinista, o quizás también, al igual que les pasaba a los discípulos de Freud, que todo necesariamente debe encajar. Hay que considerar que el darvinismo tuvo una gran repercusión social en el siglo XIX, pretendiendo justificar la preponderancia del más fuerte y más inteligente sobre el más débil, atribuyendo a la cultura occidental una ventaja propia de la selección natural que justificaba el sometimiento de otras culturas. De esta tradición cultural decimonónica creo que se desprende un pernicioso prejuicio interpretativo al clasificar la evolución humana en diferentes especies “homo” en forma de eslabones clasificadas básicamente en base a tres criterios: 1º la interpretación más o menos avanzada de su industria lítica; 2º el desarrollo de la inteligencia en base a la capacidad craneal; 3º la morfología, y 4º la constante lucha entre distintas especies de homínidos, donde al final se habría impuesto el más inteligente el “homo sapiens”, atribuyendo la desaparición del hombre de Neandertal al enfrentamiento entre ambas especies. Creo que estas tres consideraciones no tienen ningún sustento de teoría científica, y se basan en meras interpretaciones de la teoría darvinista de la evolución, que pueden ser rebatidas con la propia lógica.

1º La clasificación de especies en base a la industria lítica, es un clasificación absurda, pues la diferencia entre las primeras y últimas industrias líticas presentan menores diferencias que las puedan existir entre la industria moderna del acero y las telecomunicaciones y, por ejemplo, la industria de las tribus amazónicas, y no por ello decimos que los nativos de esa región son de otras especie.

2º La catalogación de la inteligencia por la capacidad craneal, también es punto muy débil, pues el carácter distintivo del cerebro humano no es su tamaño, sino su organización, y las diferencias organizativas del cerebro de un humano actual y un antecesor nuestro de hace dos millones de años no son posibles establecerlas.

3º Los cambios morfológicos también se consideran una prueba para determinar especies diferentes hasta llegar a la “morfología moderna” o actual pero habría que preguntarse qué es la "morfología moderna" ¿tal vez la parecida a la de los actuales europeos? Porque morfología moderna es la de los esquimales, con las proporciones corporales exactamente iguales a las de los neandertales y la de los pequeños bosquimanos y pigmeos, y la de los "aborígenes" australianos.

4º La visión victoriana de la “sustitución” sistemática de los hombres mas “primitivos” por los que tuvieran alguna ventaja relacionada con una mayor inteligencia, en palabras de Darwin, el “reemplazo”, tampoco tiene ninguna base sólida para explicar las relaciones entre los pequeños grupos de cazadores-recolectores en que se desenvolvían nuestros antecesores. De los datos históricos sobre grupos humanos con esta forma de vida, y también de los escasos aún existentes, es la cooperación en las cacerías y en la labor de recolección y el reparto de los alimentos obtenidos entre el grupo. Estos hechos, documentados con pocas variantes en distintos grupos africanos, asiáticos, australianos, americanos… son conductas elaboradas a partir de la experiencia que las ha hecho necesarias porque resultan más eficaces para la supervivencia del grupo que la actitud contraria, aunque, esto no quiere decir que los actos ocasionales de violencia formaran parte de la vida de estos grupos.

ZHAO

Aunque los primeros indicios de un patrón morfológico humano se remontan, indirectamente, a las huellas de Laetoli en Tanzania de hace 3,6 millones de años, los restos fósiles más indiscutibles datan de unos 2,5 millones de años atribuidas al “homo habilis” y al “homo rudolfensis” caracterizados no sólo por su morfología, sino por estar asociados a una industria lítica sencilla denominada “Olduvayense” por estar ubicada al este de la llanura del Serengeti en el norte de Tanzania. Como hasta la fecha no es posible establecer la organización cerebral de nuestros antepasados, para determinar la aparición de nuestra especie, sólo podemos guiarnos por un comportamiento distintivamente humano como se desprende del hecho de su capacidad de preconcebir y elaborar herramientas, por simples que éstas sean, lo que, por otra parte, es lógico por ser las primeras, teniendo en cuenta que no existen datos paleontológicos sobre el uso de herramientas perecederas.

En este punto creo que es necesario realizar una reflexión sobre un argumento profundamente arraigado y muy utilizado en las interpretaciones darvinistas de la evolución humana, y es la pretendida relación entre complejidad tecnológica y capacidad mental. Supuestamente, la sencillez o la uniformidad de las herramientas líticas primitivas indicarían una escasa inteligencia; sin embargo, cabe plantearse si el verdadero mérito es de los que producen las mejoras de un invento o de los primeros que lo concibieron, de igual modo, que no es mayor el mérito de los técnicos que mejoran las prestaciones de un automóvil que el del que ideó la primera máquina “automóvil”. Si alguien afirmase que la simpleza y la poca eficacia de la primera máquina de James Watt refleja la escasa inteligencia de este inventor, sería para dudar de la inteligencia de quien realiza semejante afirmación.

En cuanto a la lucha entre grupos de diferentes especies homo, en el contexto prehistórico, es decir, en un mundo poblado por bandas nómadas de cazadores-recolectores, la “sustitución” de unos grupos por otros en base a la guerra entre ellos se hace prácticamente imposible. Si tenemos en cuenta que de la superficie total de la Tierra, 510 millones de Kilómetros cuadrados, aproximadamente 149 millones, con pequeñas fluctuaciones en función de los ascensos y descensos del nivel del mar causados por las glaciaciones, estaban libres de las aguas, e incluso considerando sólo una tercera parte de esta superficie unos 50 millones de kilómetros cuadrados que reuniría las óptimas condiciones para la vida, ¿tiene sentido pensar que unos grupos dispersos y móviles compuestos por no mucho más de 50 personas, límite aproximado impuesto a este tipo de grupos por la cantidad de terreno necesario para su aprovisionamiento, con unas herramientas y “armas” similares, básicamente de piedra y madera, tengan la más mínima posibilidad de eliminar totalmente a grupos semejantes, perfectamente adaptados a su entorno a lo largo de milenios?. La población humana total, ya en el Paleolítico superior, se ha estimado en unos 5 millones de personas. Aún siendo el doble, tendrían todo el espacio imaginable para buscar asentamientos propios.

En base a estos datos, es más razonable pensar que, a lo largo de milenios de vida móvil, de encuentros y de compartir hábitat y modo de vida, se estableciese un inevitable “flujo génico” entre ellos. De hecho, otra característica muy habitual entre los grupos nómadas históricos es el intercambio de jóvenes entre distintos grupos, consecuencia probable de la observación de los problemas derivados de un exceso de endogamia, y que se realizaba mediante grandes reuniones periódicas de varios grupos o, incluso, por medio del secuestro más o menos de muchachas por los jóvenes de otros grupos.

En definitiva, este tipo de explicaciones “darvinistas” parece que responden más a una concepción ideológica que a una explicación científica de los restos fósiles, que en mi opinión apuntan a una rama única de la especie humana, y no a una serie ramas de especies homo, a veces, definidas según el autor que las interprete.

JACQUES

Evidentemente, a la explicación de la evolución del hombre habría que despojarla de toda interpretación ideológica teniendo en cuenta las consideraciones que el propio Darwin tenía de la misma en su obra el “Origen del Hombre” donde decía: “Con respecto a las cualidades morales, aun los pueblos más civilizados progresan siempre eliminando algunas de las disposiciones malévolas de sus individuos. Veamos, si no, cómo la transmisión libre de las perversas cualidades de los malhechores se impide o ejecutándolos o reduciéndolos a la cárcel por mucho tiempo”. Pero creo que actualmente disponemos de evidencias que permiten constatar la existencia de diferentes especies homo. Me estoy refiriendo la hipótesis de la “Eva mitocondrial” de Wilson y Caan (1992) que ya ha sido incorporada a los libros de texto,  y que parece haber arraigado firmemente en la comunidad de paleo antropólogos. Según tal hipótesis, el hombre moderno desciende, en su totalidad, de una "Eva" que habría vivido en África hace unos 200.000 años. Sus descendientes se habrían extendido por el Mundo y sustituido al “homo neanderthalensis”. De aceptar esta hipótesis, tampoco podría descartarse una formación rápida de nuestra especie, pero considerando la misma, no como una rama desgajada de los póngidos hace tres millones de años, sino desgajada de una especie “homo” anterior hace doscientos mil años. Evidentemente del análisis mitocondrial no se puede deducir que el hombre actual hubiera sido capaz de eliminar otras especies “homo”, esto es una interpretación extra que hacen los autores del estudio, sin que la fundamenten científicamente, de lo que se deduce que si no hubo extinción debió haber mestizaje.

ROSA

Este estudio mitocondrial ha tenido respuestas en otros estudios científicos que descartan sus conclusiones por ejemplo:

Rodríguez-Trelles et al., 2001; analizaron tres proteínas utilizadas habitualmente como "relojes moleculares": La glicerol-3-fosfato deshidrogenasa (GPDH), la superóxido dismutasa (SOD) y la xantina deshidrogenasa (XDH) en 78 especies representativas de los tres Reinos multicelulares: hongos, plantas y animales; concluyeron que: Las tres proteínas evolucionan erráticamente en el tiempo y entre los linajes, lo que cuestionaba la eficacia de los relojes moleculares.

Alan Templeton 2002; de la Universidad de St. Louis ha estudiado la variabilidad del ADN en varones y mujeres de muy diversas poblaciones. Para intentar clarificar los resultados, muchas veces contradictorios, de los estudios de secuencias individuales, ha estudiado diez regiones de cromosomas autosómicos, además de cromosomas sexuales y mitocondrias. Sus resultados son que, tras la primera emigración del “homo erectus”, hubo una segunda entre 400.000 y 800.000 años, otra hace unos 100.000 años y otra más reciente desde África hasta Asia, con gran cantidad de intercambio genético entre grupos. Según Templeton: África ha tenido un gran impacto genético en la Humanidad, pero mi análisis no es compatible con un reemplazamiento completo.

Aunque estas conclusiones de Templeton se sitúan dentro de la teoría evolutiva clásica, se inclina a darle más peso a la combinación genética entre distintos grupos “homo”, y menor importancia a la sustitución física o “reemplazo” de un grupo por otro. El problema sigue estando en la base conceptual. En la idea de una evolución gradual, “progresiva” y de reemplazo de especies “homo”, o del avance de una única especie surgida hace 3,5 millones de años con desencuentros y encuentros de diferentes grupos humanos con el consiguiente intercambio genético que seguramente habría caracterizado los mismos. Estas interrogantes quedan abiertas.

ADAM

Decía al comienzo que abordaría el origen del hombre en su dimensión teológica. Y puede preguntarse cómo encaja en la teología esta concepción de los orígenes humanos que la ciencia nos presenta. Lo primero que hay que decir es que el hombre de que se ocupa la teología no es el hombre de que se ocupan la paleontología. A mi entender, para la ciencia, el hombre es el estadio evolutivo final de un largo proceso en la naturaleza. Ahora bien, desde el punto de vista teológico, sólo cuenta el momento en que el hombre como “ser racional” fue elevado a un estado que llamaríamos «teologal», constituyendo así el hombre del que nos habla el Génesis y del que desciende toda la humanidad actual. Es constatable que la especie humana ha experimentado en la prehistoria una evolución mental de estar basada en la mera subsistencia a darle gran importancia a lo espiritual, como lo atestiguan los enterramientos y otra serie de símbolos de las que existen numerosos hallazgos de la prehistoria más reciente.

NELSON

Creo que la importancia que comienza a adquirir lo espiritual en el neolítico no tiene nada que ver con ningún estadio teologal. La importancia de lo espiritual solo puede ser personal, y aunque yo soy creyente, pienso que la introducción del concepto de un único Dios verdadero y con una jerarquía que lo interpreta teologalmente en una supuesta conexión divina, es un asunto cultural, que por otra parte, introdujo la intolerancia entre los hombres en un enfrentamiento por ver quien imponía el Dios de su grupo cultural al otro grupo. Si no hubiesen existido pueblos elegidos, ni dioses únicos verdaderos, tal vez la interpretación darvinista de la evolución humana no formaría parte de nuestra cultura.

En el tema que no ocupa, creo que lo importante es constatar una teoría evolutiva basada en un concepto darviniano que se extrapola al mundo actual, y donde la cultura occidental sigue planteando implícitamente una competencia permanente. Y del mismo modo que en la teoría darvinista la supervivencia del “más apto” pretende justificar lo injustificable: <<que la supremacía de los más inteligentes y más preparados será beneficiosa para todos>> “con el tiempo”, como se puede comprobar observando la situación de hambre y guerra en la que se encuentra una parte importante de la Humanidad, se puede ir haciendo más dramática.

La desalentadora sensación que produce la aceptación de estos argumentos cargados de conceptos vacíos, es de estar asistiendo a una crisis, no sólo ética, sino también intelectual, donde se ha extendido una especie de “pereza mental” que impide profundizar, no sólo en la comprensión de los fenómenos naturales, sino también en las causas de los graves problemas a los que se enfrenta la Humanidad y afrontarlos de una manera coherente. Porque, como hasta la persona más sencilla o más “primitiva” puede comprender,  que en toda competencia hay pocos ganadores y muchos perdedores. Y, de seguir por este camino, el premio para los vencedores tampoco va a ser, precisamente, envidiable.

MODERADORA

Creo que podemos dejar aquí este debate, donde se ha puesto de manifiesto que la interpretación del “Hecho Evolutivo” de la especie humana se sustenta en una teoría excesivamente ideologizada, por el darvinismo. La introducción del tema religioso nos sitúa en el siguiente debate sobre el origen de las civilizaciones.

ORÍGENES. Las civilizaciones