APUNTE CONTEXTO HISTÓRICO
Capítulo Historia del Arte XX
SIGLOS XV-XVI
* pg.31 31. ITALIA A MEDIADOS DEL SIGLO XV.
* 31. ITALIA A MEDIADOS DEL SIGLO XV.— En el transcurso del siglo XIV la fragmentación de Italia había llegado a un cantonalismo extremo. Durante la centuria siguiente, paralelamente a la formación y auge del Renacimiento, se produce la reducción de las infinitas soberanías italianas a unos cuantos Estados. Éstos, con ligeras modificaciones, compondrán el panorama territorial de la Península en la Edad Moderna. En el norte de la península o Italia ístmica, los principales Estados son: el ducado de Saboya, que se extiende desde el Ródano al mar, englobando Saboya, Piamonte y Niza; la república de Génova, con Córcega como dependencia; el ducado de Milán, constituido por los Visconti y mantenido por los Sforza, a pesar de la pérdida de los territorios al sur del Po (futuro ducado de Parma y Plasencia); la república de Venecia, con sus posesiones de Terra Ferma, Istria, Dalmacia y Cattaro. Los ducados de Módena, Mantea y Ferrara constituyen la transición a la Italia central. En la Italia central resaltan las repúblicas de Florencia y Siena y los Estados Pontificios. Florencia se desarrolla bajo los Médicis, Amenazando la independencia de Siena. En cuanto al Pontificado, su poder había sufrido serias mermas por el desarrollo del feudalismo en las Marcas y la Romea; pero en el último decenio del siglo XV y primero del XVI, la labor de Alejandro VI y Julio II impuso la unidad en los Estados papales. En el sur de la Península, sobreviene un gran cambio. El reino
de Nápoles pasa a una dinastía de la casa de Aragón, instituida por
Alfonso el Magnánimo. Así se dispone, con los dominios aragoneses en
Sicilia y Cerdeña, el centro de gravedad político que prepara la hegemonía
de España en Italia. * pg.41 41. LA ÉPOCA DE CARLOS V.
SIGNOS DEL MAPA: 1. Posesiones imperiales e hispánicas de los Habsburgo. * 41. LA ÉPOCA DE CARLOS V. — El Occidente de Europa, que desde el siglo XIII había carecida de cohesión política, se halla sometido en la primera mitad del siglo XVI a dos fuerzas de signo contrario: la imperial, encarnada eh Carlos V de Alemania y I de España, y la particularista, de carácter nacional en Francisco I de Francia y religioso en los príncipes alemanes. En el gráfico se expresan las bases territoriales de la política del emperador. Carlos V, en efecto, recibió una cuádruple herencia: de su abuelo paterno, Maximiliano, las posesiones de la casa de Austria en Alemania (Austria, Estiria, Carintia, Carniola, Tirol y Sundgau, aparte de otros territorios menores y derechos sobre el ducado de Milán); de su abuela paterna, María, los territorios de Borgoña, a saber: Holanda, Flandes, Artois, Brabante, Luxemburgo, el Franco Condado y el ducado de Borgoña (éste, en litigio con Francia); de su abuelo materno, Fernando de Aragón, Aragón, Valencia, Cataluña, Baleares, Cerdeña, Sicilia y Nápoles, más algunas plazas africanas; y de su abuela materna, Isabel, Castilla, Navarra, Granada, varias plazas del litoral marroquí, Canarias y los nuevos territorios americanos. * pg.43 43. LA ÉPOCA DE FELIPE II.
SIGNOS DEL MAPA: 1. Posesiones de los Austrias en España y en el Imperio alemán. - 2. Países adversarios de Felipe II. 3. Aliados de Felipe II. * 43. LA ÉPOCA DE FELIPE II. — La sucesión de Carlos V, dividiendo sus posesiones imperiales en dos bloques —el español, para Felipe II, y el austroalemán, para Fernando I (signo 1)—, hizo recaer en las espaldas del primero la dura labor de hacer frente en el Occidente de Europa no sólo a las ambiciones de Francia, anuladas en la batalla de San Quintín, sino particularmente a la agitación política y religiosa fomentada por el calvinismo, de carácter antimonárquico y fanáticamente anticatólico. La política de Felipe II descansó en las dos penínsulas católicas del Mediterráneo. En la hispánica, se consumó la unidad de España y Portugal bajo la corona del Prudente. Por su parte, Italia recobró la paz bajo la hegemonía española, ampliada por una especie de protectorado sobre Génova. Esto daba facilidad a las tropas hispanas para llegar a Milán, y de aquí, por el territorio amigo del Imperio, pasar al Franco Condado, Luxemburgo y Flandes. Éste fue el camino seguido muchas veces por los tercios, y concretamente el del duque de Alba, cuando Felipe II le confió la misión de acabar con la revuelta de los Países Bajos, promovida por las ambiciones políticas de los nobles y las violencias calvinistas del pueblo. La política de la Contrarreforma alcanzó asimismo grandes
éxitos en Alemania del Sur y Polonia, donde el Catolicismo hizo grandes
progresos al socaire de la iniciativa de la Compañía de Jesús. En el
gráfico se indica la lucha entre Felipe II e Isabel de Inglaterra, con la
ruta de la Invencible y las agresiones de la escuadra inglesa en las
costas de España. * pg.47 47. EL PROTESTANTISMO.
SIGNOS DEL MAPA: 1. Límites del Imperio alemán. - 2. Territorios perdidos por el Imperio en el siglo XVII. - 3. Territorios católicos. - 4. Id. luteranos. - 5. Id. calvinistas. - 6. Id. zuinglianos. * 47. EL PROTESTANTISMO.—La ruptura de la unidad religiosa provocada por el protestantismo creó algunas zonas de mentalidad espiritual en Europa Central, puesto que durante un siglo lucharon por prevalecer católicos y luteranos, calvinistas y zuinglianos. El mapa indica la situación alcanzada a fines del siglo XVI. Aparecen tres bloques importantes: al Norte (signo 41) los estados luteranos; al Sur y Este (Bélgica, Lorena, Baviera y Austria) los estados católicos. Entres ambos bloques se observan los núcleos calvinistas de Holanda, el Palatinado y Hessen, situados estratégicamente en las arterias principales de la Europa Central. En cuanto a Bohemia, el rayado indica la mezcla en el país de católicos y luteranos. A consecuencia de esta debilidad política el Imperio alemán fue perdiendo territorios, según se indica con los signos 1 y 2 (Países Bajos, Franco Condado y Suiza).
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