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Crisis socioeconómica, percepción social y gestión cognitiva

Crisis socioeconómica

La diferente utilización del término crisis económica y crisis socioeconómica reflejan realidades diferentes. El término crisis económica puede referirse a diferentes modalidades de crisis económica, financiera, deuda, lento crecimiento del PIB etc. Cuando adquiere la categoría de crisis socioeconómica es cuando las consecuencias de las crisis económicas tienen una clara incidencia en la ciudadanía particularmente entre las clases más desfavorecidas y, en los países desarrollados, cuando afecta al grueso de la sociedad compuesto por las clases medias, o clases que disfrutan de un nivel de vida holgado, para satisfacer sus necesidades básicas y demandar diferentes bienes de consumo.

En la actualidad, la crisis económica global iniciada en la crisis financiera del 2008 con la quiebra del modelo de crecimiento económico neoliberal, que tuvo su época dorada en el  periodo de 1980-2008, basado en: 1. la des-localización industrial de los países desarrollados, a países periféricos principalmente a China, para aumentar los rendimientos financieros occidentales, y 2. prestar dinero a las clases medias de los países desarrollados para estimular el consumo de bienes y servicios hasta un punto que parecía no tener límites, principalmente reduciendo los ciclos de consumo (por ejemplo, cambiar de automóvil cada cinco años en lugar de diez), y por la elevación del consumo de nuevos productos, como vivienda y doble vivienda, que llevaría a la crisis financiera del 2008, ante los impagos hipotecarios.

La quiebra de este modelo neoliberal, vino a demostrar que el crecimiento económico global, basado en la elevación del consumo de bienes y servicios de las clases medias de los países desarrollados que constituyen un diez por ciento de la población mundial había hecho techo.

No obstante, la gran acumulación financiera de las élites financieras del G7, ocultada en paraísos fiscales, se proyectó hacía el sostenimiento de las deudas soberanas de estas naciones, cuyos Estados al ver disminuidos sus ingresos fiscales debido a un menor consumo, tienen que estar recurriendo permanentemente a la deuda para poder financiar los gastos del Estado y así no tener que elevar la imposición fiscal a la ciudadanía.

El modelo neoliberal ya no volverá, y el aumento de las deudas soberanas no puede ser eterna, por lo que estos países precisan de otros ingresos que, en el caso de EEUU, lo realiza a través de:  la flexibilización financiera cuantitativa;  la imposición de aranceles a otros países, y la apropiación de recursos del resto de sus socios del G7.

Evolución del:

1. consumo de Energía

y 2. crecimiento del PIB en EEUU

(1992-2007) y (2008-2023)

Fuente: EIA

Correlaciones:

1. Variable consumo energía con 2. crecimiento PIB

Periodo 1992-2007

Periodo 2008-2023

r = 0,955 y %r2 = 91%

r = 0,024 y %r2 = 0,06%

Economía industrial

Economía financiada

En el gráfico la línea roja representa el PIB productivo con relación al consumo real de energía. La diferencia señalada con el símbolo representa la renta inversión improductiva, o diferencia entre el PIB real productivo basado en el consumo de energía y el PIB Oficial.

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Tras la guerra de 40 días de EEUU e Israel contra Irán, que terminó con la derrota militar de EEUU en la región del golfo pérsico y la recuperación de Irán de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, la agonía neoliberal en los países desarrollados se ha acentuado, y la crisis económica de estos países se está convirtiendo en una crisis socioeconómica, debido al aumento de precios de la energía que afecta a toda la cadena de consumo.

El elemento principal que convierte una crisis económica en crisis socioeconómica es la estanflación, es decir, estancamiento productivo e inflación simultáneamente. La misma puede evolucionar lentamente o abruptamente.

En las crisis económicas de 1929 y 1973, lo hizo abruptamente, pero en la actualidad, el proceso de estanflación es lento pero progresivo, atemperada por el recurso al incremento de las deudas soberanas de los países desarrollados, pero aun así, la ciudadanía comienza a experimentar ya un progresivo deterioro de sus condiciones de vida, en cuanto a falta de trabajo, de trabajos estables, y aumento de los precios de los bienes de consumo de primera necesidad y energéticos.

Percepción política

Cuando se alcanza el nivel de crisis socioeconómica esta influye en la percepción política de la conciencia ciudadana, si es abrupta puede llevar a revueltas sociales, y si es lenta, pueden iniciarse movimientos políticos, aunque los mismos pueden ser de diferente naturaleza.

Por ejemplo, la crisis de 1929, contribuyó en  Alemania a la liquidación del liberalismo del periodo de la República de Weimar (1919-1933) y el ascenso del Nazismo; por el contrario, la crisis de 1973, tal vez por ser de menor intensidad, no produjo cambios sociales y políticos, pero si contribuyó a la liquidación por parte de las élites financieras del G7 del modelo económico Keynesiano, con gran protagonismo del Estado, vigente desde la posguerra, con la desmantelación de las propiedades del Estado y su venta a manos privadas financieras, que luego fueron las que iniciaron el proceso de deslocalización industrial.

Aunque por lo general la estanflación siempre produce un cambio en la visión sociopolítica, esta necesariamente no es unidireccional o, como sucedió en 1973, tampoco puede ser dramática, quedando las aspiraciones políticas de la ciudadanía dentro del vigente status quo político.

En los países desarrollados las sinergias emocionales de la población tienden a ser resistentes a los cambios geopolíticos y económicos globales liderados por los países emergentes, percibiéndose los mismos como una amenaza a sus intereses y Status Histórico, por lo que las actitudes totalitarias y agresivas contra ese mundo emergente prevalecen y se agrandan.

No hay cambio sino existe teoría política de cambio.

En la historia, los cambios se han producido cuando el malestar derivado de las condiciones materiales de existencia de las clases sociales marginadas ha podido ser encauzado por una nueva teoría política y con la organización activa de los sectores más dinámicos de la sociedad en torno a la misma. Tal fue el caso de la Revolución Francesa (1789). La teoría revolucionaria elaborada por ilustrados como Rousseau, sirvió para que las nuevas clases burguesas tuvieran un instrumento para alumbrar un nuevo orden político que se implantaría en Europa Occidental en el siglo XIX, poniendo fin al que parecía ser el inamovible Antiguo Régimen Absolutista.

La revolución, independencia y fundación de los EEUU en 1777, también tuvo sus fundamentos en los valores de la Ilustración donde la soberanía del Rey Británico fue reemplazada por el concepto de la Nación en una nueva constitución.

Anteriormente a esos dos episodios históricos emblemáticos, se habían producido en diferente lugares crisis y revueltas sociales pero, las mismas, ante la falta de una teoría revolucionaria y de agentes activos para llevarla adelante, siempre habían quedado en simples revueltas ahogadas por la represión de las monarquías absolutas, pero sin que las mismas cuestionaran el sistema del Antiguo Régimen.

En la actualidad, si miramos a EEUU, por más que su decadencia global y la crisis estanflacionaria se acentúe, el malestar que pueda derivarse de estas causas, no tiene ninguna salida política porque se carece de la teoría política necesaria y de los agentes activos para implementarla.

A veces, algunos analistas consideran que la división en la sociedad estadounidense entre ricos y pobres puede llevar a una guerra civil. En principio hay que diferenciar entre enfrentamiento civil y guerra civil. El enfrentamiento civil es una situación de revueltas sociales contra las autoridades locales o del Estado o entre diferentes grupos sociales.

En EEUU, las revueltas que puedan surgir serán reprimidas y después nada más sucederá. La sociedad americana no es capaz de generar ningún pensamiento colectivo nuevo, y seguirá atrapada en el individualismo, la aceptación resignada de su empobrecimiento y la actitud de externalizar su rabia a los países emergentes.

De manera diferente, la guerra civil siempre se caracteriza en su inicio por la existencia de una división o secesión territorial donde cada una de las partes enfrentadas usa los territorios bajo su control para avanzar en la confrontación.

En la historia hay multitud de ejemplos, como: la guerra civil de EEUU (1861-1865); la guerra civil rusa (1919-1921); la de España (1936-1939); en China (1945-1949);  en Ucrania, iniciada con la secesión de las regiones del Donbas tras el rechazo al golpe de Estado filonazi en Kiev en 2014.

En algunos casos, las guerras civiles finalizan con territorios secesionados, como fue el caso de Taiwan en China en 1949, y en el caso actual de Ucrania, con los oblast de Crimea, Lugansk, Donetsk, Jerson y Zaporiyia incorporándose democráticamente a Rusia.

En EEUU, solamente si las crisis social y política derivara hacia movimientos de secesión, principalmente del Estado de California (donde ya existe un movimiento secesionista organizado: Cal*Exit),  cuestionaría los fundamentos de toda la Unión, y podría dar lugar a una guerra civil, pero por el momento, ese es un escenario poco probable.

En EEUU, un tercio de sus población vive en la abundancia, y hasta ahora es políticamente lo que en realidad cuenta. El resto de la población carece de las capacidades de discernimiento para hacerse preguntas, de por qué unos son tan ricos y otros ven, como cada vez, es más precaria su vida, por lo que su voto se integra en el sistema y cuenta muy poco políticamente.

La Gestión de la Percepción

La Gestión de la Percepción es un término acuñado por los grupos pensantes de las élites financieras y los servicios de Inteligencia occidentales, para, a través principalmente de los medios de comunicación, las redes sociales, ONGs y el cine, moldear la conciencia de la ciudadanía, siguiendo un esquema que se asemeja al diseño carcelario de Jeremy Bentham en una Arquitectura panóptica  con una torre central que permite vigilar a todos los reclusos, en este caso sobre el conjunto de la sociedad, generando autodisciplina, en torno a un pensamiento único sustentado actualmente en la rusofobia.

Arquitectura panóptica

La Gestión de la Percepción sirve también a la promoción de políticos afines a las oligarquías financieras del G7, y a la justificación de las agresiones de la OTAN en países fuera de sus fronteras.

En este contexto, el futuro de la sociedad de EEUU y Occidente en general está abocado a la pobreza intelectual y la desintegración de todos los valores colectivos.

Un ciudadano con las necesidades básicas cubiertas, como todavía es el caso de las sociedades occidentales, es muy fácil de manipular. La máxima «pan y circo» (panem et circenses) de los emperadores romanos de regalar comida (trigo) y organizar espectáculos masivos para mantener entretenida a la plebe, ilustra claramente está situación.

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