ALMA DE CATEDRAL:

DEL ROMÁNICO AL GÓTICO


El año mil está próximo 

el fin del mundo también


En esas fechas

en el mundo cristiano

nadie cuestiona lo revelado

en el cp.20 del Apocalipsis de San Juan:

mil años después de Cristo

el diablo quedará libre

para atormentar 

al género humano


El monacato 

es la autoridad espiritual 

de reyes, nobles y plebeyos

y todos viven en el temor de Dios

el vaticinio de San Juan


En las catedrales románicas

de gruesos muros 

y estrechos ventanales

que mantienen en la penumbra 

el templo de Dios

es donde se predica 

el final de los tiempos 


La oscuridad acrecienta el temor

y el temor es oscuridad

y la mirada se proyecta

hacia el suelo en un acto

de recogimiento perpetuo 

mientras los rezos retumban

como un lamento

clamando por la salvación


Tras el año mil la vida continuó 

las cosechas se recogían año tras año

sin que nada sucediera 

y los nobles volvieron a su ocupación favorita

la guerra

 

Pero después de la experiencia

de la centuria anterior 

el amanecer del segundo milenio

duraría varias décadas


En el monacato

los fallidos vaticinios apocalípticos 

sacudieron como un terremoto 

el templo intelectual de los conventos.

Y comenzó a difundirse la idea 

de un Dios misericordioso

que se había compadecido

del género humano.

Un mensaje que no pudo

borrar décadas de temor

del alma de los feligreses


Y al final del siglo XI

la Orden del Císter inspirada 

en la Orden de San Benito del siglo VI

comenzó a divulgar una nueva doctrina

basada en la aproximación 

del Dios del amor y la luz

al ser humano


Mas la nueva doctrina inspirada 

en la luminosidad 

predicada en templos sumidos 

en la penumbra 

y en los que aún se respiraba

el temor del pasado

no tenía el efecto esperado.

Necesariamente se imponía 

la creación de un nuevo concepto 

de templo que transmitiese

luz y amor


En la arquitectura de Cluny

técnicamente era imposible,

pues levantar la bóveda

implicaba aumentar

el grosor del muro

con estrechos ventanales 

que seguirían manteniendo 

el carácter sombrío del templo

 

Había que indagar 

en las construcciones humanas

para crear una estructura 

que permitiera 

la elevación del templo

y la apertura de grandes ventanales 

por los que entrara la luz


La estructura de un barco 

formado por las cuadernas

y la quilla pero de forma invertida

darían una nueva perspectiva.

Las cuadernas pasarían a ser

los arbotantes

y la quilla sería la bóveda

en forma de crucería

apuntada hacia el cielo


Crucería Catedral de Sens

Esta estructura liberaba

al muro de su función 

de soporte de la bóveda

y sobre las paredes más livianas

se abrirían amplios ventanales

adornados con coloridas cristalerías 

dando paso a la luz natural

como símbolo de pureza y amor


La forma apuntada

de la bóveda de crucería

adquiriría un valor singular 

de elevación hacia el cielo

que se transmitiría estéticamente 

en puertas y ventanas 

con el arco apuntado 


Este domingo por la mañana

he acudido a la catedral de Sens,

una de las primeras del estilo gótico.


He imaginado la sensación

que hubieran podido tener

los primeros feligreses

en el nuevo estilo 

del templo de Dios 


De la penumbra del románico,

a la luz del gótico

de la opresión de los muros románicos

a la liviandad de las paredes del gótico.

De la lúgubre bóveda románica 

a la elevada cúpula gótica

apuntada hacia el cielo.

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