LAS GRANDES TRANSFORMACIONES GEOPOLÍTICAS Y ECONÓMICAS CONTEMPORÁNEAS


APARTADOS

El modelo liberal (1834-1873)

Proteccionismo y áreas de influencia (1873-1914)

La primera apuesta(1914-1918)

El colonialismo

Restauración del liberalismo (1919-1933)

Restauración del proteccionismo y de las áreas de influencia (1933-1945)

La segunda apuesta (1939-1945

La guerra fría (1949-1990)

La descolonización

La desconexión (1921-1990)

El keynesianismo (1944-1973)

El neocolonialismo

El modelo neoliberal (1979-2008)

El final de la desconexión y la nueva globalización (1990)

El final del ciclo dorado neoliberal (2008)

Perspectivas de la economía mundial (siglo XXI)

ANEXOS


Desde la primera mitad del siglo XIX, las grandes transformaciones geopolíticas y económicas han ido cambiando en una serie de etapas la Economía Mundo. En este Estudio se presenta un resumen de las mismas hasta la tercera década del siglo XXI.

EL MODELO LIBERAL

El primer periodo (1834-1873), se produce con el ascenso al poder político de las burguesía liberales en las diferentes naciones y Reinos europeos, y fue el primer modelo en el que se estreno el Capitalismo como marco global de las relaciones económicas globales, regido en base a los tres axiomas liberales clásicos: el trabajo debe encontrar su precio en el mercado; la creación de la moneda debe estar sometida a un mecanismo de autorregulación; las mercancías deben circular libremente de país en país sin obstáculos ni preferencias; en suma, los tres dogmas se resumen en el mercado de trabajo, el patrón-oro y el librecambio.

Gran Bretaña y Francia constituían las dos naciones emergentes del paradigma liberal hasta que en 1871 tras la victoria prusiana en la Guerra Franco-Prusiana se sumarían a esta corriente el Imperio Alemán con la fundación del Segundo Reich, e Italia con Roma como capital.

PROTECCIONISMO Y ÁREAS DE INFLUENCIA

El segundo periodo de la Economía Mundo se conformaría a partir de la crisis de 1873 que comenzó en Viena y se extendió a otros países como Estados Unidos, donde se le conoce como el "Pánico de 1873". Se caracterizó por una ola de pánico bursátil, quiebras bancarias (como la de Jay Cooke and Company en Estados Unidos), una severa contracción económica, desempleo y caída de salarios. Esta crisis marcó el final de la primera fase del capitalismo, caracterizada por la libre competencia, y dio paso a una nueva era de capitalismo dominada por las grandes empresas, las finanzas y las políticas proteccionistas para estimular la economía nacional.

El comercio internacional de las potencias europeas, que estaba en vías de expandirse  a un ritmo acelerado, se vio obstaculizado por la creación de instituciones proteccionistas destinadas a impedir los efectos negativos de la acción global del mercado. Los países se transformaron en pocos años en unidades organizadas, para protegerse de los cambios en el comercio exterior. Fue así como el patrón-oro, vehículo principal de la expansión de la economía de mercado, iba acompañado de la aplicación de políticas proteccionistas  en legislación social y las tarifas aduaneras.

En Japón, la industrialización durante el siglo XIX se aceleró a partir de la Restauración Meiji (1868) como respuesta a la presión occidental y el deseo de independencia. El gobierno impulsó la modernización con inversiones masivas en infraestructuras como ferrocarriles, comunicaciones y fábricas, además de fomentar la educación. El país desarrolló industrias clave como la siderurgia, la naval, la textil y la de armamento, logrando una rápida transformación de una sociedad feudal aislada a una potencia industrial y militar.

La industrialización de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XIX se caracterizó por la rápida adopción y mejora de las tecnologías británicas, la expansión del ferrocarril y un mercado interno masivo impulsado por la inmigración y el crecimiento demográfico. Estos factores, junto con la inversión de capital y la estandarización de la producción, transformaron al país de una nación agraria a una potencia industrial para finales de siglo, con el desarrollo de nuevas clases sociales y ciudades.

No obstante, el Centro del Sistema Económico Mundial lo constituían las metrópolis imperiales europeas, principalmente Gran Bretaña y Francia, y en menor medida, España, Portugal, Alemania y Holanda.

Los imperios europeos compitieron por áreas de influencia exclusiva principalmente en África y Asia, donde establecieron colonias y protectorados para explotar recursos y mercados. Los dos Imperios más relevantes en su expansión colonial fueron: Reino Unido que dominó amplias zonas en África (como Egipto a Sudán, y el sur de África) y en Asia (India, Birmania), por su parte, Francia controló el noroeste de África (como Argelia, Túnez y el África Occidental Francesa) y gran parte de la Indochina francesa.

El proteccionismo, y la expansión por áreas de influencia exclusiva, daría paso a una Economía Mundo basada en áreas coloniales de influencia exclusiva y de naturaleza proteccionista en las que el principal flujo comercial se realizaba dentro de las mismas, siendo Gran Bretaña la potencia más importante.

Durante los cien años que van desde 1815 a 1914 las grandes potencias europeas no tuvieron guerras importantes excepto breves períodos: seis meses en 1859, seis semanas en 1866 y nueve meses entre 1870-1871, y la guerra de Crimea (1853-1855), que tuvo un carácter periférico, por lo que se puede afirmar que la paz predominó en los consejos del Concierto europeo.

"Si a esto añadimos el crecimiento del interés por la paz en el interior de cada nación, en la que la costumbre de invertir se había afianzado, comenzaremos a comprender por qué la temible innovación representada por la paz armada de docenas de Estados prácticamente movilizados, ha podido cernirse sobre Europa desde 1871 hasta 1914 sin que en ese lapso de tiempo estallase una conflagración devastadora". (Karl Polanyi, en: La Gran Transformación).

Sin embargo la Paz Armada, se sustentaba en la aspiración de Alemania de constituirse en el Imperio Dominante, y por otra parte en el temor del resto de imperios europeos frente a las ambiciones alemanas. En el fondo de esta disputa imperial estaba el desigual reparto del mundo Colonial.

(Cuadro 1.1)

Distribución demográfica Mundial de las posesiones imperiales a principios del siglo XX

Países colonizadores a

principios del siglo XX

Población del país

en 1900

(Millones de

habitantes)

Población bajo régimen

colonial a principios del

siglo XX

(Millones de

habitantes)

Relación de

población bajo régimen

colonial con la del país

colonizador

1 a:

Inglaterra

32,5

393,5

12,1

Rusia

104

33,2

0,3

Francia

38,5

55,5

1,4

Alemania

56,3

12,3

0,2

EEUU

76

9,7

0 1

Japón

45

19,2

0,4

Total

352,3

523,4

1,5

Fuente: Historia Contemporánea, R. Palmer / J. Colton. Elaboración propia.

En 1900 el mundo tenía 1.634 millones de habitantes de los que 563 pertenecían a Europa, Norteamérica, y Japón, y 1.071 a los países que constituían la Periferia del sistema económico mundial; si no se tiene en cuenta la población de China de 400 millones y la de América Latina con unos 70-80 millones, solamente unos pocos millones de personas en el mundo no estaban sometidas al régimen colonial (Cuadro 1.1).

En la historia de las mentalidades globales, a principios del siglo XX existían dos mundos, "el mundo político de la dominación", y el "mundo político de la sumisión". La dominación se ejercía desde las metrópolis imperiales europeas, que constituían el Centro del Sistema geopolítico y económico Mundial. El mundo de la sumisión lo constituía la mayoría de la población mundial que a su vez ocupaban la mayoría de la extensión territorial mundial: eran las colonias.

LA PRIMERA APUESTA

Alemania había llegado tarde al reparto colonial mundial; el Segundo Reich constituido como Imperio Alemán unificado, bajo el emperador Guillermo I, y Otto von Bismarck como canciller (1871-1888), así lo entendieron, y se caracterizó por la aspiración de ocupar un lugar central en el Mundo, que daría paso a una rápida industrialización de Alemania para ser la primera potencia en Europa, y su Geoestrategia para dominar el mundo era aplicar el concepto napoleónico: quien domina el Centro del Sistema Mundial, dominará el Mundo de la colonias; el objetivo principal para cumplir ese propósito era someter a los principales imperios dominadores mundiales del momento: Gran Bretaña, Francia y Rusia. En esa apuesta, el ganador se lo llevaba todo.

EL COLONIALISMO

Posesiones coloniales de los imperios europeos a principios del siglo XX

Pero en una apuesta de ese calibre, como fue la Primera Guerra Mundial, el emperador Guillermo II (1890-1918), conocería también la regla del juego: quien pierde lo pierde todo.

Con la derrota de Alemania en 1918, el emperador Guillermo II fue forzado a renunciar, lo sustituiría una efímera república (1918 y 1933) tutelada por las potencias vencedoras: Gran Bretaña, Francia y EEUU, y bajo las draconianas condiciones impuestas en el Tratado de Versalles (1919) por Gran Bretaña y Francia; Alemania perdió territorios y su frágil economía fue sometida a la dolorosa obligación del pago de las reparaciones de Guerra.

RESTAURACIÓN DEL LIBERALISMO

El periodo de la posguerra tuvo varias fases:

Reconstrucción de posguerra (1919-1924): los países europeos enfrentaron la reconstrucción de sus economías, lo que generó inflación, endeudamiento y desorganización del comercio internacional.

Auge económico (1925-1929): Los Estados Unidos experimentaron un auge sin precedentes, caracterizado por la producción en masa (fordismo), el consumo masivo estimulado por el crédito barato y la especulación bursátil. Sin embargo, este auge fue artificial y se basó en un crédito insostenible y desequilibrios económicos.

«Crack» de 1929 y Gran Depresión (1929-1933): El colapso bursátil de Nueva York en 1929 desató una crisis económica mundial, conocida como la Gran Depresión, que provocó el cierre de empresas, la caída de la producción industrial y un aumento masivo del desempleo.

A comienzos de los años treinta, el cambio se produjo bruscamente. La crisis puso en evidencia las fallas del liberalismo económico globlalizado, y fue sustituido por el proteccionismo y el nacionalismo.

LA RESTAURACIÓN DEL PROTECCIONISMO Y DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA

El mundo anterior a la Primera Guerra Mundial, basado en áreas de influencia exclusiva, con el triunfo de la revolución bolchevique en 1917, tendría continuidad en Rusia, y al término de la Guerra Civil (1918-1921) se afianzó como un territorio desconexionado del resto de la Economía Mundial.

En el mundo occidental, después de la Gran Guerra, se habían restaurado los valores del liberalismo decimonónico, pero su influencia duraría solamente los años veinte. Al final de los años treinta había desaparecido del sistema internacional  todo vestigio de estos valores y, salvo raras excepciones, las naciones vivían en un marco internacional completamente nuevo.

El abandonó del patrón-oro: Gran Bretaña en 1931, y EEUU en 1933; los planes quinquenales en Rusia; el lanzamiento del New Deal; la revolución nacionalsocialista en Alemania, y la desintegración de la Sociedad de Naciones se realizó en beneficio de los imperios autárquicos.

Tras la crisis de 1929, volvió a tomar protagonismo en los países industrializados la Economía de Estado y el comercio internacional en base a áreas geoeconómicas y coloniales de influencia exclusiva.

LA SEGUNDA APUESTA

Mientras duró la restauración del sistema liberal en los año veinte, gran Bretaña y Francia, pensaron que la humillación a la que fue sometida Alemania en el Tratado de Versalles la aceptaría al igual que lo hacían sus colonias inmersas en la mentalidad política de la sumisión, pero no fue así.

Alemania ya había forjado su ser para sí como nación, y el nuevo paradigma económico  nacionalista, lo destaparía con inusitado vigor bajo la emergencia del Nacional Socialismo.

"Nacional", como respuesta a la humillación de las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial y "Socialismo" como alternativa a la globalización financiera liberal que había sumido a Alemania en una profunda recesión.

El resentimiento de la humillación creo un monstruo: el nazismo, que llegó al poder en 1933, sustituyendo a la República de Weimar por el III Reich. Sus pretensiones fueron continuar el legado geoestratégico del II Reich, dominar el Centro del Sistema Mundial, derrotando a Gran Bretaña, Francia y Rusia, y con el cambio de poder en Europa, las colonias pasarían globalmente bajo su tutela. El lema también era el mismo, que el del II Reich: El ganador se lo llevaba todo.

A Alemania se le sumaría otra potencia en el Oriente Asiático: Japón, que aspiraba a ser la potencia colonial dominante en esa parte del mundo.

Pero, de nuevo, en 1945 volvió a suceder lo que ya pasó en 1918, los que aspiraban a ganarlo todo, lo perdieron todo.

LA GUERRA FRÍA

Al término de la Segunda Guerra Mundial, dos potencias nuevas conformarían la arquitectura geopolítica mundial:

EEUU, con escasos daños internos económicos por haberse librado la guerra fuera de sus fronteras continentales, que le permitió erigirse en el  dominador de la economía mundial.

Y la URSS devastada internamente por la agresión del imperialismo nazi alemán, y con una economía desconexionada del sistema económico mundial. Entre ambas potencias se abriría un largo periodo de Guerra Fría (1950-1990), en la que la disuasión de las armas nucleares, con la excepción de guerras locales, como la guerra de Corea (1950-1953), mantuvo la paz global entre ambas potencias.

LA DESCOLONIZACIÓN

En ese periodo, en el mundo colonial se fue reemplazando el pensamiento político de la sumisión por el de la emancipación colonial, y la relegación geoestratégica de las potencias colonizadoras europeas crearía un vacío de poder que favorecería el triunfo de la descolonización, que daría lugar en la segunda mitad del siglo XX al mosaico de naciones en Asia y África.

LA DESCONEXIÓN

La desconexión, fue un modelo económico, propiciado desde la URSS, de naciones dexconesionadas del Sistema Económico Mundial predominante globalmente liderado por EEUU.

Se inspiraba en el modelo soviético de toma del poder político y el desarrollo autárquico de las capacidades económicas, e inspiraría a diversos movimientos revolucionarios en el mundo y a grupos de insurgencia guerrillera.

Este modelo tuvo su duración en naciones, como China desde 1949 hasta 1970; en Cuba, Vietnam y los países del Pacto de Varsovia, durante el periodo de la Guerra Fría.

Al final del siglo XX, tras el fin de la URSS y la globalización económica este modelo históricamente llegó a su fin, y los movimientos revolucionarios y guerrilleros en su mayoría se reintegraron en la vida civil.

EL KEYNESIANISMO

Tras la Segunda Guerra Mundial, desde los Acuerdos de Bretton Woods  de 1944, auspiciados principalmente por John Maynard Keynes la Economía Mundo busco una área de compromiso entre el liberalismo y la economía de Estado. La economía de mercado era necesaria, pero a su vez, la recuperación de la devastación de la Guerra en Europa precisaba darle un protagonismo al Estado para la recuperación de las infraestructuras.

El modelo Keynesiano continuaría basado en el patrón oro, hasta el abandono de EEUU del patrón oro en 1971 debido a las deudas contraídas por la Guerra de Vietnam que hacían imposible su devolución sujetas a ese patrón.

EEUU proclamó el dólar estadounidense como la moneda patrón para el comercio internacional, y ello le permitió afrontar sus deudas a través de aumentar la masa monetaria del dólar, lo que traería una gran inflación y una devaluación de los precios de la materias primas principalmente de petróleo. Los países del Golfo Pérsico con la producción mundial más importante de este recurso, incrementaron de forma importante el precio del crudo.

Este incremento generaría a partir de 1973 un aumento de los costes de producción y una inflación aumentada en los productos de consumo, que a su vez llevaron a un brusco descenso de la demanda efectiva, la caída de la producción y el aumento del desempleo.

La salida a la crisis estanflacionaria de 1973, se produjo paulatinamente a finales de los años setenta, con la retirada, masiva de dinero circulante, las congelaciones salariales y la privatización de las propiedades del Estado, que daría lugar al crecimiento de una clase financiera neoliberal, que a su vez privatizaría las finanzas públicas en manos del Estado, con lo que el modelo Keynesiano de posguerra (1944-1971), llegaría a su fin, y fue reemplazado por la restauración de un nuevo liberalismo o Neoliberalismo.

EL NEOCOLONIALISMO

En la última década del siglo XX, la realidad económica mundial pertenecía al mundo de los países desarrollados al concentrar el consumo de la mayor parte de los recursos del mercado en Energía y PIB-PPA de la economía Mundial. El 17,6% de la población mundial concentraba el 61,6% del PIB-PPA mundial, y el consumo del 58,8% de la energía mundial.

Año 1992

Distribución global del consumo de energía, PIB-PPA y población en 1992

AÑO Ener- gía PIB PPA  Pobla- ción PPA
1992 Tera BTU Miles  M.$ Millon hab. capita
PAÍSES 1992 % 1992 % 1992 % 1992

Desarrollados

195.931

58,8

31.623

61,6

960

17,6

32.941

En desarrollo

137.337

41,2

19.681

38,4

4.497

82,4

4.377

World

333.268

100,0

51.304

100,0

5.456,8

100,0

9.402

Fuente. EIA. Elaboración propia

En la mayoría de los países surgidos de la descolonización en África y Asia, los dirigentes que protagonizaron su fundación, pronto se dieron cuenta, al igual que ya había sucedido en América Latina, de su atraso de más de 200 años respecto de los países que habían protagonizado la revolución industrial.

Y las élites de los nuevos países, ante su incapacidad para alcanzar a los países industrializados pasaron a convertirse en oligarquías centradas en sus propios intereses con la venta de los recursos de sus naciones a quienes se los podían comprar: las naciones desarrolladas, principalmente el G7, aceptando un nuevo modelo de sumisión: el Neo-colonialismo, por el que se establecía una alianza entre estas oligarquías y los países industrializados, principalmente con EEUU, que les prestaba su apoyo al recurso de los golpes de Estado, cuando su poder era cuestionado.

EL MODELO NEOLIBERAL

El modelo neoliberal, o restauración del liberalismo económico comenzaría en Gran Bretaña con Margaret Thatcher en 1979 y estaría regido por esta clase financiera global representada principalmente por los países del G7 .

El modelo neoliberal (1979-2008), se desarrolló a través de la emergencia de la clase financiera de los países desarrollados, en base a tres factores: el primero, la privatización de los recursos de los Estados; el segundo, la deslocalización de la industria a países con mano de obra barata, principalmente a China, que le daría grandes beneficios, y la tercera, con la desregulación financiera internacional que le ha permitido la acumulación financiera global fuera del control de los Estados.

EL FINAL DE LA DESCONEXIÓN Y LA NUEVA GLOBALIZACIÓN

El final de la URSS en 1991, llegaría en medio del auge del periodo neoliberal. El triunfo de las clases liberales en el seno de la URSS pondrían fin a la misma. Una de las razones de estas clases, formadas por oligarcas apátridas, que se habían adueñado de la explotación de los recursos naturales más importantes de Rusia, fue la necesidad de integrar sus capitales en el sistema financiero neoliberal occidental.

La apertura de China desde 1979 al mercado mundial, y con su ingreso en la OMC en la ronda de Qatar en noviembre del 2002, supuso la confirmación que la era histórica de las desconexiones socialistas del sistema económico mundial, había finalizado.

EL FINAL DEL CICLO DORADO NEOLIBERAL

La clase financiera global, acumuló durante más de dos décadas una enorme masa de capital que al estar fuera del control de los Estados, se había convertido en renta inversión improductiva en la sombra.

La banca occidental, en los años previos a la crisis financiera del 2008, intentó convertirla en renta consumo a través de una masiva especulación inmobiliaria, con la concesión a los consumidores occidentales de prestamos hipotecarios con escasas garantías, en la creencia de que el valor de las viviendas superaba el valor de lo prestado. Sin embargo, el número de impagos hipotecarios aumentó hasta un punto que los bancos acumularon gran cantidad de viviendas que llevó a una fuerte caída de su valor de mercado, y gran parte de la banca occidental quebró o se debilitó sensiblemente, mientras que los especuladores financieros retiraron rápidamente sus capitales a la sombra de los paraísos fiscales.

Este intento y fracaso de traducir la renta inversión en renta consumo por elevación del consumo de la ciudadanía occidental sería la causa principal de la crisis financiera del 2008, y con ella acabaría el ciclo dorado neoliberal.

Esta crisis dejó muy debilitada a la clase financiera del G7, pero se ha perpetuado destinando la enorme masa de capital acumulada en la sombra al sostenimiento de las deudas soberanas del G7, sin que la misma genere ninguna actividad productiva.

Renta inversión improductiva en EEUU (2007-2023)

Fuente. EIA. Elaboración propia.

La única forma de traducir esa renta inversión improductiva en renta consumo productiva sería a través de darle a los Estados las competencias constitucionales para su conversión a renta consumo como demanda efectiva agregada, En EEUU con un New Deal.

Sin embargo, mientras en los países del G7 no haya cambios políticos para desplazar del poder a los partidos políticos y medios de comunicación tutelados por esta oligarquía financiera global, la renta inversión continuará en la sombra como renta improductiva, desvalijando a los estados a través del servicio de la deuda y de la concesión de nuevas deudas para pagar deudas anteriores.

Rusia con Vladimir Putin fue el primer país, en repudiar y expulsar a esta clase social, que no tiene patria, de las instituciones, y devolvió al Estado ruso su papel protagonista en el desarrollo económico soberano de Rusia

Fuente. EIA. Elaboración propia

Con ello, esta clase social vio cercenado gran parte del poder global que le otorgaba la defenestrada oligarquía liberal rusa y, en la segunda década del presente siglo, se concentró en infligir una derrota estratégica a Rusia como país soberano. Para ello, reactivo el poder que tiene sobre los partidos políticos en los países del G7.

En EEUU, el partido demócrata se desveló como el representante genuino de esta clase social tanto bajo el segundo mandato de Barack Obama (2012-2016) como bajo el mandato de Joe Biden (2020-2024). Los sucesos del Maidan, el golpe de Estado en Ucrania en 2014 y la trampa de los acuerdos de Minks para rearmar al ejército de Kiev, sería el legado de Obama, y las provocaciones del ejército de Kiev a finales del 2021 y principios del 2022 de limpieza étnica en Donbas, que daría lugar a la operación especial de Rusia en Ucrania en febrero del 2022, son el legado de Joe Biden.

Desde principios del 2025, El partido republicano de EEUU, con Donald Trump, se ha distanciado retóricamente de esta clase social, pero como buen neoliberal, sigue su estela. No obstante, la clase financiera al no controlar plenamente el gobierno estadounidense, ha perpetuado su poder político a través de los gobiernos del G7 en Europa, empujando a EEUU a su objetivo de la guerra contra Rusia.

PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL

Aunque todavía no existe un recorrido histórico que pueda definir claramente un nuevo Estadio de la Economía Mundo, la crisis financiera global del 2008 ha abierto una nueva era en el que la Economía mundo está cambiando profundamente por el auge de los países BRICS.

Los BRICS constituyen por los recursos naturales y población que acumulan, el dinamismo de su economía, particularmente de China, y sus avances científico técnicos, un reto al poder global de las principales potencias económicas y militares agrupadas en el G7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá.

Evolución del PIB –PPA y Población Mundial; BRICS y G7

*

 Fuente datos: U.S. Energy Information Administration (EIA) 2021. Elaboración propia

Desde el punto de vista demográfico en términos relativos el G7 pierde peso con relación a los BRICS, de tal manera, que en el año 1992 agrupaba el 12% de la población mundial y en 2020 el 9,9% con una proyección descendente al año 2040 que le situaría en el 9%.

Por su parte, los BRICS, en el año 1992 agrupaban el 43% de la población mundial y en 2020 el 48,5%, con una proyección ascendente al año 2040 que le situaría en el 51,1 %.

El peso económico de ambos grupos medido por la aportación al PIB-PPA mundial también experimenta una tendencia menguante para el G7 y creciente para los BRICS.

En el año 1990 el G7 concentraba el 46,6% del PIB-PPA mundial por el 16,1 de los BRICS, en el año 2020 los BRICS habían superado al grupo del G7 en la aportación de sus economías al PIB-PPA mundial. En ese año los BRICS reunían el 32,1% del PIB-PPA mundial, mientras que el G7 lo hacía con el 30,4%. En la tendencia hasta el año 2040, las cifras podrían ser del 37,1% de los BRICS y del 25,7% para el G7.

Estas cifras evidencian que la Economía Mundo esta experimentando desde el punto de vista cuantitativo un cambio sin precedentes históricos.

La evolución de la locomotora económica del antiguo Centro colonial a los países emergentes de la Periferia, tiene que ver con la aspiración histórica de los pueblos soberanos por alcanzar la prosperidad.

Vistas estas tendencias, pensar como lo hacen los dirigentes del G7 que, de nuevo, el 9% de la población mundial podrá llegar eclipsar el PIB de los BRICS es una ilusión.

El crecimiento económico del 9% de la población mundial de los países desarrollados tendría que ser de tal magnitud que debería contemplar un aumento de la riqueza por persona multiplicada por seis, cuestión imposible, pues la paradoja de la creación de la necesidad para la adquisición de nuevos productos de consumo por persona aumentando la demanda efectiva a través de créditos de fácil concesión tuvo su experiencia y fracaso en la crisis del 2008.

La lógica de la aspiración de prosperidad de la mayoría de la población mundial, es la que determina en la actualidad la concentración de la demanda efectiva en los países en desarrollo y ella es la que determina a su vez hacia donde van los flujos de las materias primas. Un cambio que, por ejemplo, es lo que ha llevado a un cambio radical de posición de Arabia Saudita en su lineamiento regional e internacional pensando en los países emergentes en Asia.

Desde el punto de vista político y militar la cuestión que se le plantea al G7 es: ¿puede una minoría de la población mundial perteneciente a los países de Occidente, que detenta ya solo una parte menor del PIB-PPA mundial, someter al resto de las naciones del mundo?

Es en esta tesitura geopolítica en la hay que contemplar la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania. La OTAN pretenden rendir a Rusia, para en el caso de un eventual éxito a continuación pasar rendir a China.

Sin embargo, el tiempo del colonialismo en el que un pequeño país como Gran Bretaña durante todo el siglo XIX y parte del XX dominaba el mundo pasó a la historia, y el tiempo del neocolonialismo de las tres últimas décadas en el que el G7 dominaba el mundo está pasando a la historia.


ANEXOS

Países desarrollados y en desarrollo

Estudio sobre consumo de energía y PIB-PPA (1992-2023)

 

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