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LAS GRANDES TRANSFORMACIONES GEOPOLÍTICAS Y
ECONÓMICAS CONTEMPORÁNEAS
APARTADOS
El modelo liberal (1834-1873)
Proteccionismo y áreas de
influencia (1873-1914)
La
primera apuesta(1914-1918)
El colonialismo
Restauración del liberalismo
(1919-1933)
Restauración
del proteccionismo y de las áreas de influencia (1933-1945)
La
segunda apuesta (1939-1945
La guerra fría (1949-1990)
La descolonización
La desconexión (1921-1990)
El keynesianismo (1944-1973)
El neocolonialismo
El modelo neoliberal
(1979-2008)
El final de la desconexión y
la nueva globalización (1990)
El final del ciclo dorado
neoliberal (2008)
Perspectivas de la economía
mundial (siglo XXI)
ANEXOS
Desde
la primera mitad del siglo XIX, las grandes transformaciones geopolíticas y
económicas han ido cambiando en una serie de etapas la Economía Mundo. En
este Estudio se presenta un resumen de las mismas hasta la tercera década del
siglo XXI.
EL MODELO LIBERAL
El primer periodo (1834-1873), se
produce con el ascenso al poder político de las burguesía liberales en
las diferentes naciones y Reinos europeos, y fue el primer modelo en el que se
estreno el Capitalismo como marco global de las relaciones económicas globales, regido en base a los tres
axiomas liberales clásicos: el trabajo debe encontrar su precio en el mercado;
la creación de la moneda debe estar sometida a un mecanismo de autorregulación;
las mercancías deben circular libremente de país en país sin obstáculos ni
preferencias; en suma, los tres dogmas se resumen en el mercado de trabajo, el
patrón-oro y el librecambio.
Gran Bretaña y Francia constituían las dos
naciones emergentes del paradigma liberal hasta que
en 1871 tras la victoria prusiana en la Guerra Franco-Prusiana se sumarían a
esta corriente el Imperio Alemán con la fundación del Segundo Reich, e Italia con Roma como capital.
PROTECCIONISMO Y ÁREAS DE
INFLUENCIA
El segundo periodo de la Economía
Mundo se conformaría a partir de la crisis de 1873 que comenzó en Viena y se
extendió a otros países como Estados Unidos, donde se le conoce como el "Pánico
de 1873". Se caracterizó por una ola de pánico bursátil, quiebras bancarias
(como la de Jay Cooke and Company en Estados Unidos), una severa contracción
económica, desempleo y caída de salarios. Esta crisis marcó el final de la
primera fase del capitalismo, caracterizada por la libre competencia, y dio paso
a una nueva era de capitalismo dominada por las grandes empresas, las finanzas y
las políticas proteccionistas para estimular
la economía nacional.
El comercio internacional
de las potencias europeas, que
estaba en vías de expandirse a un ritmo acelerado, se vio
obstaculizado por la creación de instituciones proteccionistas destinadas a
impedir los efectos negativos de la acción global del mercado. Los países se transformaron en pocos años
en unidades organizadas, para protegerse de los cambios en el comercio exterior.
Fue así como el patrón-oro, vehículo principal de la expansión de la economía de
mercado, iba acompañado de la aplicación de políticas proteccionistas en
legislación social y las tarifas aduaneras.
En Japón, la industrialización
durante el siglo XIX se aceleró a partir de la Restauración Meiji (1868) como
respuesta a la presión occidental y el deseo de independencia. El gobierno
impulsó la modernización con inversiones masivas en infraestructuras como
ferrocarriles, comunicaciones y fábricas, además de fomentar la educación. El
país desarrolló industrias clave como la siderurgia, la naval, la textil y la de
armamento, logrando una rápida transformación de una sociedad feudal aislada a
una potencia industrial y militar.
La industrialización de Estados
Unidos en la segunda mitad del siglo XIX se caracterizó por la rápida adopción y
mejora de las tecnologías británicas, la expansión del ferrocarril y un mercado
interno masivo impulsado por la inmigración y el crecimiento demográfico. Estos
factores, junto con la inversión de capital y la estandarización de la
producción, transformaron al país de una nación agraria a una potencia
industrial para finales de siglo, con el desarrollo de nuevas clases sociales y
ciudades.
No obstante,
el Centro del Sistema Económico Mundial lo constituían las metrópolis imperiales
europeas, principalmente Gran Bretaña y Francia, y en menor medida, España,
Portugal, Alemania y Holanda.
Los imperios europeos compitieron
por áreas de influencia exclusiva principalmente en África y Asia, donde
establecieron colonias y protectorados para explotar recursos y mercados. Los
dos Imperios más relevantes en su expansión colonial fueron: Reino Unido que
dominó amplias zonas en África (como Egipto a Sudán, y el sur de África) y en Asia
(India, Birmania), por su parte, Francia controló el noroeste de África (como Argelia, Túnez
y el África Occidental Francesa) y gran parte de la Indochina francesa.
El proteccionismo, y la expansión
por áreas de influencia exclusiva, daría paso a una Economía Mundo basada en áreas coloniales
de influencia exclusiva y de naturaleza proteccionista
en las que el principal flujo comercial se realizaba dentro de las mismas,
siendo Gran Bretaña la potencia más importante.
Durante los cien años que van desde 1815 a
1914 las grandes potencias europeas no tuvieron guerras importantes excepto breves períodos: seis meses en 1859, seis semanas en 1866 y nueve
meses entre 1870-1871, y la guerra de Crimea (1853-1855), que tuvo
un carácter periférico, por lo que se puede afirmar que la paz predominó en
los consejos del Concierto europeo.
"Si a esto añadimos el
crecimiento del interés por la paz en el interior de cada nación, en la que la
costumbre de invertir se había afianzado, comenzaremos a comprender por qué la
temible innovación representada por la paz armada de docenas de Estados
prácticamente movilizados, ha podido cernirse sobre Europa desde 1871 hasta 1914
sin que en ese lapso de tiempo estallase una conflagración devastadora". (Karl Polanyi, en: La Gran Transformación).
Sin embargo la Paz Armada, se
sustentaba en la aspiración de Alemania de constituirse en el Imperio Dominante,
y por otra parte en el temor del resto de imperios europeos frente a las
ambiciones alemanas. En el fondo
de esta disputa imperial estaba el desigual reparto del mundo Colonial.
(Cuadro
1.1)
Distribución demográfica Mundial de las posesiones imperiales a principios
del siglo XX
|
Países
colonizadores a
principios
del siglo XX |
Población
del país
en 1900
(Millones
de
habitantes) |
Población
bajo régimen
colonial a
principios del
siglo XX
(Millones
de
habitantes) |
Relación
de
población
bajo régimen
colonial
con la del país
colonizador
1 a: |
|
Inglaterra |
32,5 |
393,5 |
12,1 |
|
Rusia |
104 |
33,2 |
0,3 |
|
Francia |
38,5 |
55,5 |
1,4 |
|
Alemania |
56,3 |
12,3 |
0,2 |
|
EEUU |
76 |
9,7 |
0 1 |
|
Japón |
45 |
19,2 |
0,4 |
|
Total |
352,3 |
523,4 |
1,5 |
Fuente: Historia
Contemporánea, R. Palmer / J. Colton. Elaboración propia.
En 1900 el mundo tenía 1.634
millones de habitantes de los que 563 pertenecían a Europa, Norteamérica, y Japón, y 1.071 a
los países que constituían la Periferia del sistema económico mundial;
si no se tiene en cuenta la población de China de 400 millones
y la de América Latina con unos 70-80 millones, solamente unos pocos millones de
personas en el mundo no estaban sometidas al régimen colonial (Cuadro 1.1).
En la historia de las mentalidades globales, a principios del siglo XX existían
dos mundos, "el mundo político de la dominación",
y el "mundo político de la sumisión". La
dominación se ejercía desde las metrópolis imperiales europeas, que
constituían el
Centro del Sistema geopolítico y económico Mundial. El mundo de la
sumisión lo constituía la mayoría de la población mundial que a su vez ocupaban
la mayoría de la extensión territorial mundial: eran las
colonias.
LA PRIMERA APUESTA
Alemania había llegado tarde al reparto colonial mundial; el Segundo Reich constituido
como Imperio Alemán unificado, bajo el emperador Guillermo I, y Otto von
Bismarck como canciller (1871-1888), así lo entendieron, y se caracterizó por la
aspiración de ocupar un lugar central en el Mundo, que daría paso a una rápida
industrialización de Alemania para ser la primera potencia en Europa, y su
Geoestrategia para dominar el mundo era aplicar el concepto napoleónico: quien domina el Centro del
Sistema Mundial, dominará el Mundo de la colonias; el objetivo principal
para cumplir ese propósito era someter a los principales imperios dominadores mundiales del momento: Gran Bretaña, Francia y
Rusia. En esa apuesta, el ganador se lo llevaba todo.
EL COLONIALISMO
Posesiones
coloniales de los imperios europeos a principios del siglo XX

Pero en una apuesta de ese calibre, como fue la Primera Guerra Mundial, el
emperador Guillermo II (1890-1918), conocería también la regla del juego:
quien pierde lo pierde todo.
Con la derrota de Alemania en 1918,
el emperador Guillermo II fue forzado a renunciar, lo sustituiría una efímera
república (1918 y 1933) tutelada por las potencias vencedoras: Gran Bretaña,
Francia y EEUU, y bajo las draconianas condiciones impuestas en el Tratado de
Versalles (1919) por Gran Bretaña y Francia; Alemania perdió territorios y su
frágil economía fue sometida a la dolorosa obligación del pago de las
reparaciones de Guerra.
RESTAURACIÓN
DEL LIBERALISMO
El periodo de la posguerra tuvo
varias fases:
Reconstrucción de posguerra
(1919-1924): los países europeos enfrentaron la
reconstrucción de sus economías, lo que generó inflación, endeudamiento y
desorganización del comercio internacional.
Auge económico (1925-1929): Los
Estados Unidos experimentaron un auge sin precedentes, caracterizado por la
producción en masa (fordismo), el consumo masivo estimulado por el crédito
barato y la especulación bursátil. Sin embargo, este auge fue artificial y se
basó en un crédito insostenible y desequilibrios económicos.
«Crack» de 1929 y Gran Depresión
(1929-1933): El colapso bursátil de Nueva York en 1929 desató una crisis
económica mundial, conocida como la Gran Depresión, que provocó el cierre de
empresas, la caída de la producción industrial y un aumento masivo del
desempleo.
A comienzos de los años
treinta, el cambio se produjo bruscamente.
La crisis puso en evidencia
las fallas del liberalismo económico globlalizado, y fue sustituido
por el proteccionismo y el nacionalismo.
LA RESTAURACIÓN DEL
PROTECCIONISMO Y DE LAS ÁREAS DE INFLUENCIA
El mundo anterior a la Primera
Guerra Mundial, basado en áreas de influencia exclusiva, con el triunfo de la
revolución bolchevique en 1917, tendría
continuidad en Rusia, y al término de la Guerra Civil (1918-1921) se afianzó como un territorio desconexionado del resto de la
Economía Mundial.
En el mundo occidental, después de la Gran Guerra,
se habían restaurado los valores
del liberalismo decimonónico, pero su influencia duraría solamente los años
veinte. Al final de los años treinta había desaparecido del sistema
internacional todo vestigio de estos valores y, salvo raras excepciones,
las naciones vivían en un marco internacional completamente nuevo.
El abandonó del patrón-oro: Gran
Bretaña en 1931, y EEUU en 1933; los planes quinquenales en
Rusia; el lanzamiento del New Deal; la revolución nacionalsocialista en
Alemania, y la desintegración de la Sociedad de Naciones se realizó en beneficio de
los imperios autárquicos.
Tras la crisis de 1929, volvió a
tomar protagonismo en los países industrializados la Economía de Estado y el
comercio internacional en base a áreas geoeconómicas y coloniales de influencia exclusiva.
LA SEGUNDA APUESTA
Mientras duró la restauración
del sistema liberal en los año veinte, gran Bretaña y Francia,
pensaron que la
humillación a la que fue sometida Alemania en el Tratado de Versalles la
aceptaría al igual que lo hacían sus colonias inmersas en la mentalidad
política de la sumisión, pero no fue así.
Alemania ya había forjado su ser para sí como
nación, y el nuevo paradigma económico nacionalista, lo destaparía con
inusitado vigor bajo la emergencia del Nacional Socialismo.
"Nacional", como respuesta a la humillación de las
potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial y "Socialismo" como
alternativa a la globalización financiera liberal que había
sumido a Alemania en una profunda recesión.
El resentimiento de la humillación creo un monstruo: el nazismo, que llegó al
poder en 1933, sustituyendo a la República de Weimar por el III Reich. Sus pretensiones
fueron continuar el legado geoestratégico del II Reich, dominar el Centro del
Sistema Mundial, derrotando a Gran Bretaña, Francia y Rusia, y con el cambio
de poder en Europa, las colonias pasarían globalmente bajo su tutela. El lema
también era el mismo, que el del II Reich: El ganador se
lo llevaba todo.
A Alemania se le sumaría otra
potencia en el Oriente Asiático: Japón, que aspiraba a ser la potencia colonial
dominante en esa parte del mundo.
Pero, de nuevo, en 1945 volvió a suceder
lo que ya pasó en 1918, los que aspiraban a ganarlo todo, lo perdieron todo.
LA GUERRA FRÍA
Al
término de la Segunda Guerra Mundial, dos potencias nuevas conformarían
la arquitectura geopolítica mundial:
EEUU, con escasos daños internos
económicos por haberse librado la guerra fuera de sus fronteras continentales, que le permitió erigirse en el dominador de
la economía mundial.
Y la URSS devastada
internamente por la agresión del imperialismo nazi
alemán, y con una economía desconexionada del sistema económico mundial. Entre ambas
potencias se abriría un largo periodo de Guerra Fría (1950-1990), en la que la
disuasión de las armas nucleares, con la excepción de guerras locales, como la
guerra de Corea (1950-1953), mantuvo la paz global entre ambas potencias.
LA DESCOLONIZACIÓN
En ese periodo, en el mundo colonial se
fue reemplazando el
pensamiento político de la sumisión por el de la emancipación colonial,
y la relegación geoestratégica de las potencias colonizadoras europeas crearía
un vacío de poder que favorecería el triunfo de la descolonización, que daría
lugar en la segunda mitad del siglo XX al mosaico de naciones en Asia y África.
LA DESCONEXIÓN
La desconexión, fue un modelo económico,
propiciado desde la URSS, de naciones dexconesionadas del Sistema Económico
Mundial predominante globalmente liderado por EEUU.
Se inspiraba en el modelo soviético de toma del
poder político y el desarrollo autárquico de las capacidades económicas, e
inspiraría a diversos movimientos revolucionarios en el mundo y a grupos de
insurgencia guerrillera.
Este modelo tuvo su duración en naciones, como
China desde 1949 hasta 1970; en Cuba, Vietnam y los países del Pacto de
Varsovia, durante el periodo de la Guerra Fría.
Al final del siglo XX, tras el fin de la URSS y la
globalización económica este modelo históricamente llegó a su fin, y los
movimientos revolucionarios y guerrilleros en su mayoría se reintegraron en la
vida civil.
EL KEYNESIANISMO
Tras la Segunda Guerra Mundial, desde los Acuerdos
de Bretton Woods de 1944, auspiciados principalmente por John Maynard Keynes la
Economía
Mundo busco una área de compromiso entre el liberalismo y la economía de Estado.
La economía de mercado era necesaria, pero a su vez, la recuperación de la
devastación de la Guerra en Europa precisaba darle un protagonismo al Estado
para la recuperación de las infraestructuras.
El modelo Keynesiano continuaría
basado en el patrón oro, hasta el abandono de EEUU del patrón oro en 1971 debido a las
deudas contraídas por la Guerra de Vietnam que hacían imposible su devolución
sujetas a ese patrón.
EEUU proclamó el dólar estadounidense como la moneda patrón
para el comercio internacional, y ello le permitió afrontar sus deudas a través
de aumentar la masa monetaria del dólar, lo que traería una gran inflación y una
devaluación de los precios de la materias primas principalmente de petróleo. Los
países del Golfo Pérsico con la producción mundial más importante de este
recurso, incrementaron de forma importante el precio del crudo.
Este incremento generaría a partir
de 1973 un aumento de los costes
de producción y una inflación aumentada en los productos de consumo, que a su vez
llevaron a un brusco descenso de la demanda efectiva, la caída de la producción
y el aumento del desempleo.
La salida a
la crisis estanflacionaria de 1973, se produjo paulatinamente a
finales de los años setenta, con la retirada, masiva de dinero circulante, las
congelaciones salariales y la privatización de las propiedades del Estado, que
daría lugar al crecimiento de una clase financiera neoliberal, que a su vez
privatizaría las finanzas públicas en manos del Estado, con lo que el modelo
Keynesiano de posguerra (1944-1971),
llegaría a su fin, y fue
reemplazado por la restauración de un nuevo liberalismo o Neoliberalismo.
EL NEOCOLONIALISMO
En la última década del siglo XX, la realidad económica mundial pertenecía
al mundo de los países desarrollados al concentrar el consumo de la mayor parte
de los recursos del mercado en Energía y PIB-PPA de la economía Mundial. El
17,6% de la población mundial concentraba el 61,6% del PIB-PPA mundial, y el
consumo del 58,8% de la energía mundial.
Año 1992
Distribución global del consumo de
energía, PIB-PPA y población en 1992

|
AÑO |
Ener- |
gía |
PIB |
PPA |
Pobla- |
ción |
PPA |
|
1992 |
Tera |
BTU |
Miles |
M.$ |
Millon |
hab. |
capita |
|
PAÍSES |
1992 |
% |
1992 |
% |
1992 |
% |
1992 |
|
Desarrollados |
195.931 |
58,8 |
31.623 |
61,6 |
960 |
17,6 |
32.941 |
|
En desarrollo |
137.337 |
41,2 |
19.681 |
38,4 |
4.497 |
82,4 |
4.377 |
|
World |
333.268 |
100,0 |
51.304 |
100,0 |
5.456,8 |
100,0 |
9.402 |
Fuente. EIA. Elaboración propia
En la mayoría de los países surgidos de la descolonización en África y
Asia, los dirigentes que protagonizaron su fundación, pronto se dieron
cuenta, al igual que ya había sucedido en América Latina, de su atraso de
más de 200 años respecto de los países que habían protagonizado la
revolución industrial.
Y las élites de los nuevos países, ante su incapacidad para alcanzar a los países
industrializados pasaron a convertirse en oligarquías centradas en sus propios
intereses con la venta de los recursos de sus naciones a quienes se los podían
comprar: las naciones desarrolladas, principalmente el G7, aceptando un nuevo
modelo de sumisión: el Neo-colonialismo, por el que se establecía una alianza
entre estas oligarquías y los países industrializados, principalmente con EEUU,
que les prestaba su apoyo al recurso de los golpes de Estado, cuando su poder era
cuestionado.
EL MODELO
NEOLIBERAL
El modelo neoliberal, o
restauración del liberalismo económico comenzaría en Gran Bretaña con Margaret
Thatcher en 1979 y estaría regido por esta clase financiera global
representada principalmente por los países del G7 .
El modelo neoliberal (1979-2008), se
desarrolló a través de la emergencia de la clase
financiera de los países desarrollados, en base a tres factores:
el primero, la privatización de los recursos de los Estados; el segundo, la
deslocalización de la industria a países con mano de obra barata, principalmente
a China, que le daría grandes beneficios, y la tercera, con la desregulación
financiera internacional que le ha permitido la acumulación financiera
global fuera del control de los Estados.
EL FINAL DE LA DESCONEXIÓN Y LA NUEVA GLOBALIZACIÓN
El final de la URSS en 1991, llegaría en medio del
auge del periodo neoliberal. El triunfo de las clases liberales en el
seno de la URSS pondrían fin a la misma. Una de las razones de estas clases,
formadas
por oligarcas apátridas, que se habían adueñado de la explotación de los
recursos naturales más importantes de Rusia, fue la necesidad de integrar sus
capitales en el sistema financiero neoliberal occidental.
La apertura de China desde 1979 al mercado mundial, y
con su ingreso en la OMC en la ronda de Qatar en noviembre del 2002, supuso la
confirmación que la era histórica de las desconexiones socialistas del sistema
económico mundial, había finalizado.
EL FINAL DEL CICLO DORADO NEOLIBERAL
La clase financiera global, acumuló
durante más de dos décadas una
enorme masa de capital que al estar fuera del control de los
Estados, se había convertido en renta inversión
improductiva
en la sombra.
La banca occidental, en los años previos a
la crisis financiera del 2008,
intentó convertirla en renta consumo a través de una masiva
especulación inmobiliaria, con la concesión
a los consumidores occidentales de prestamos hipotecarios con
escasas garantías, en la creencia de que el valor de las viviendas superaba el
valor de lo prestado. Sin embargo, el número de impagos hipotecarios aumentó
hasta un punto que los bancos acumularon gran cantidad de viviendas que llevó a
una fuerte caída de su valor de mercado, y gran parte de la banca occidental
quebró o se debilitó sensiblemente, mientras que los especuladores financieros
retiraron rápidamente sus capitales a la sombra de los paraísos fiscales.
Este intento y fracaso de traducir la
renta inversión en renta consumo por elevación del consumo de la
ciudadanía occidental sería la causa principal de la crisis financiera del 2008,
y con ella acabaría el ciclo dorado neoliberal.
Esta crisis dejó muy debilitada a la clase
financiera del G7, pero se ha perpetuado destinando la enorme masa de capital
acumulada en la sombra al sostenimiento de las
deudas soberanas del G7, sin que la misma genere ninguna actividad
productiva.
Renta inversión improductiva en EEUU (2007-2023)

Fuente. EIA. Elaboración propia.
La única forma de traducir esa renta inversión
improductiva en renta consumo
productiva
sería
a través de darle a los Estados las competencias constitucionales para su
conversión a renta consumo como demanda efectiva agregada, En EEUU con
un New Deal.
Sin embargo, mientras en los países del G7 no haya
cambios políticos para desplazar del poder a los partidos políticos y medios de
comunicación tutelados por esta oligarquía financiera global, la renta
inversión continuará en la sombra como renta improductiva,
desvalijando a los estados a través del servicio de la deuda y de la
concesión de nuevas deudas para pagar deudas anteriores.
Rusia
con Vladimir Putin fue el primer país, en repudiar y expulsar a esta clase
social,
que no tiene patria,
de las instituciones, y devolvió al Estado ruso su papel protagonista en
el desarrollo económico soberano de Rusia

Fuente. EIA. Elaboración propia
Con ello, esta clase social vio cercenado gran parte
del poder global que le otorgaba la defenestrada oligarquía liberal rusa y, en
la segunda década del presente siglo, se concentró en infligir una
derrota estratégica a Rusia como país soberano. Para ello, reactivo el poder que
tiene sobre los partidos políticos en los países del G7.
En EEUU, el partido demócrata se desveló como el
representante genuino de esta clase social tanto bajo el segundo mandato de
Barack Obama (2012-2016) como bajo el mandato de Joe Biden (2020-2024). Los
sucesos del Maidan, el golpe de Estado en Ucrania en 2014 y la trampa de los
acuerdos de Minks para rearmar al ejército de Kiev, sería el legado de Obama, y
las provocaciones del ejército de Kiev a finales del 2021 y principios del 2022
de limpieza étnica en Donbas, que daría lugar a la operación especial de Rusia
en Ucrania en febrero del 2022, son el legado de Joe Biden.
Desde
principios del 2025, El partido republicano de EEUU, con Donald Trump, se ha distanciado
retóricamente de
esta clase social, pero como buen neoliberal, sigue su estela. No obstante, la
clase financiera
al no controlar plenamente el gobierno estadounidense, ha perpetuado su poder
político a través de los gobiernos del G7 en Europa, empujando a EEUU a su
objetivo de
la guerra contra Rusia.
PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA
MUNDIAL
Aunque todavía no existe un recorrido histórico
que pueda definir claramente un nuevo Estadio de la Economía Mundo, la crisis
financiera global del 2008 ha abierto una nueva era en el que la Economía mundo
está cambiando profundamente por el auge de los países BRICS.
Los BRICS constituyen por los
recursos naturales y población que acumulan, el dinamismo de su economía,
particularmente de China, y sus avances científico técnicos, un reto al poder
global de las principales potencias económicas y militares agrupadas en el G7:
Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá.
Evolución del PIB
–PPA y Población Mundial; BRICS y G7
|

*
 |
Fuente datos: U.S. Energy Information Administration (EIA) 2021. Elaboración
propia
Desde el punto de vista demográfico
en términos relativos el G7 pierde peso con relación a los BRICS, de tal manera,
que en el año 1992 agrupaba el 12% de la población mundial y en 2020 el 9,9% con
una proyección descendente al año 2040 que le situaría en el 9%.
Por su parte, los BRICS, en el año
1992 agrupaban el 43% de la población mundial y en 2020 el 48,5%, con una
proyección ascendente al año 2040 que le situaría en el 51,1 %.
El peso económico de ambos grupos
medido por la aportación al PIB-PPA mundial también experimenta una tendencia
menguante para el G7 y creciente para los BRICS.
En el año 1990 el G7 concentraba el
46,6% del PIB-PPA mundial por el 16,1 de los BRICS, en el año 2020 los BRICS
habían superado al grupo del G7 en la aportación de sus economías al PIB-PPA
mundial. En ese año los BRICS reunían el 32,1% del PIB-PPA mundial, mientras que
el G7 lo hacía con el 30,4%. En la tendencia hasta el año 2040, las cifras
podrían ser del 37,1% de los BRICS y del 25,7% para el G7.
Estas cifras evidencian que la
Economía Mundo esta experimentando desde el punto de vista cuantitativo un
cambio sin precedentes históricos.
La evolución de la locomotora
económica del antiguo Centro colonial a los países emergentes de la Periferia,
tiene que ver con la aspiración histórica de los pueblos soberanos por alcanzar
la prosperidad.
Vistas estas tendencias, pensar
como lo hacen los dirigentes del G7 que, de nuevo, el 9% de la población mundial
podrá llegar eclipsar el PIB de los BRICS es una ilusión.
El crecimiento económico del 9% de
la población mundial de los países desarrollados tendría que ser de tal magnitud
que debería contemplar un aumento de la riqueza por persona multiplicada por
seis, cuestión imposible, pues la paradoja de la creación de la necesidad para
la adquisición de nuevos productos de consumo por persona aumentando la demanda
efectiva a través de créditos de fácil concesión tuvo su experiencia y
fracaso en la crisis del 2008.
La lógica de la aspiración de
prosperidad de la mayoría de la población mundial, es la que determina en la
actualidad la concentración de la demanda efectiva en los países en
desarrollo y ella es la que determina a su vez hacia donde van los flujos de las
materias primas. Un cambio que, por ejemplo, es lo que ha llevado a un cambio
radical de posición de Arabia Saudita en su lineamiento regional e internacional
pensando en los países emergentes en Asia.
Desde el punto de vista político y
militar la cuestión que se le plantea al G7 es: ¿puede una minoría de la
población mundial perteneciente a los países de Occidente, que detenta ya solo
una parte menor del PIB-PPA mundial, someter al resto de las naciones del mundo?
Es en esta tesitura geopolítica en
la hay que contemplar la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania. La OTAN
pretenden rendir a Rusia, para en el caso de un eventual éxito a continuación
pasar rendir a China.
Sin embargo, el tiempo del
colonialismo en el que un pequeño país como Gran Bretaña durante todo el siglo
XIX y parte del XX dominaba el mundo pasó a la historia, y el tiempo del
neocolonialismo de las tres últimas décadas en el que el G7 dominaba el mundo
está pasando a la historia.
ANEXOS
Países desarrollados y en desarrollo
Estudio sobre consumo de energía y PIB-PPA (1992-2023)
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