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Ensayos filosóficos
La filosofía plantea las preguntas y la
ciencia las responde, y sobre esas respuestas la filosofía plantea nuevas
preguntas
Ensayo 1: Diálogos:
siglo XXI
Ensayo 2: El mito y el Logos
Ensayo 3: El Universo
ENSAYO FILOSÓFICO 2
EL MITO Y EL LOGOS
De la mitologización del Logos a la logización del Mito
Año 2023
Autor
Javier Colomo Ugarte
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ÍNDICE
1. Surgimiento del Mito
1.1 El homo cazador
1.2 La agricultura
1.3 El almacén
1.4 Demografía y nueva estructura social
2. El paradigma científico
2.1 El primer paradigma científico
2.2 El segundo paradigma científico
3. Idealismo y Materialismo
4. Relación entre el Logos y el Mito
NOTAS
*
1. SURGIMIENTO DEL MITO
El ser humano se hace preguntas sobre lo que le
rodea. Desde cuando comienza a hacérselas, no se sabe. Las diferentes especies
homo transforman el medio para adaptarlo mejor a sus necesidades. El
homo cazador, vive en pequeños grupos y perfeccionan utensilios de madera y
piedra para la caza. Son nómadas debido a que la fuente de su alimentación,
principalmente de mamíferos herbívoros migran con las estaciones del año.
La vida nómada tiene sus particularidades, no
tienen necesidad de construcciones de hábitat estables, sino que deben ser
móviles y ligeros para cambiar de lugar según exigen las circunstancias, o
acogerse en diferentes cuevas según la migración.
1.1 EL HOMO CAZADOR
El homo cazador nómada se hace preguntas
sobre como mejorar lo necesario para vivir, pero no puede evitar hacérselas
también sobre lo que no comprende. Por la noche millones de estrellas en el
espacio le dejan perplejo. Las respuestas vienen en forma de mitos. El
Logos hace
las preguntas y el Mitolas
responde: dioses y seres mitológicos llenan la mente de las tribus nómadas.
Hace 15.000 años, en las tierras orientales que
baña el mar Mediterráneo, con el cambio del clima debido a la última desglaciación, las labores de recolección de frutos silvestres,
realizada principalmente por mujeres y
niños,
como complemento de la alimentación basada en la
caza, va pasando a ser predominante.
1.2 LA AGRICULTURA
La recolección da lugar a la siembra y cosecha de
las semillas, la caza pasa a ser un complemento y la alimentación
vegetariana la predominante, con ello la vida sedentaria cobra un nuevo impulso.
Después de cientos de miles de años de recorrido
del homo cazador, debido a la concurrencia de factores climáticos y
demográficos, se crearon las condiciones materiales de existencia necesarias
para el desarrollo del sedentarismo y el inicio de las civilizaciones. Nada
estaba escrito ni predeterminado en base a una supuesta lógica socialmente
evolutiva, de no haberse dado las condiciones necesarias, en la actualidad, el
homo sapiens seguiría siendo un cazador nómada.
Las transformaciones en la convivencia social se
realizaron por la propia lógica del modo de producción agrario. A diferencia de la caza, que no puede almacenarse
para alimentarse en las épocas de escasez, la alimentación vegetal a base de
semillas puede
almacenarse para disponer de recursos alimentarios todo el año; ello precisa de
un hábitat diferente de tipo sedentario. Surge el almacén y con él nuevas
construcciones en piedra.
1.3 EL ALMACÉN
Progresivamente, el almacén cobra nuevas
dimensiones y su gestión también, aumenta la especialización y la división
social de funciones, en tres estamentos principales: los agricultores, la
organización militar para custodiar y asegurar el orden de la distribución de
alimentos, y una clase de funcionarios para ejecutar las labores
administrativas. Se precisa de nuevos métodos contables y de registro; se
perfeccionan las labores en la siembra y recolección de las semillas; se
promueve el riego artificial con la construcción de infraestructuras
hidráulicas, y se
construyen lugares contra la humedad para el almacenamiento del grano. Todo
ello, deriva en sociedades agrarias organizadas que a la postre conforman una
sociedad de clases sociales diferenciadas entre los que administran y custodian
los recursos y los que trabajan la tierra en las labores agrarias.
1.4 DEMOGRAFÍA Y NUEVA ESTRUCTURA SOCIAL
Con la introducción de la agricultura la
población se incrementa notablemente.
En las regiones del Mediterráneo Oriental y en Asia Oriental, surgen las
civilizaciones agrarias complejas en las que las obras hidráulicas tomaran un
creciente protagonismo, y en la realización de las mismas se adquirirán nuevas
capacidades de ingeniería.
Las clases sociales: militar y administrativa,
terminan por controlar el resto de la sociedad. El poder jerárquico pasa a
detentarlo el faraón, el emperador o el rey. Se precisa del establecimiento de leyes,
cuestión que la humanidad en su periplo de más de un millón de años como grupos
de cazadores no había tenido.
Sin embargo, el Logos, del más pobre
cultivador de tierras, el esclavo o el máximo rector de la sociedad, sigue
haciéndose preguntas sobre el firmamento y la naturaleza que le rodea, y el
Mito seguirá respondiéndolas, pero esta vez no quedaran circunscritas al
grupo de cazadores sino que adquirirán respuestas más complejas sobre la vida y
la muerte y el deseo de perpetuarse más allá de la muerte.
Las élites de las sociedades agrarias serán las
que se erigirán como las interpretadoras del Mito, y crearan una división
social liberando mano de obra para el levantamiento de monumentos al servicio de
sus preocupaciones funerarias. El megalito de los grupos de cazadores será
sustituido por la pirámide y el templo en la sociedad agraria. El mito
conformará el mundo espiritual de las nuevas civilizaciones, que en el mundo de
la antigüedad destacará por su complejidad en la
Cultura Griega.
*
2. EL
PARADIGMA CIENTÍFICO
Después de miles de años en los que se suceden
diferentes imperios, culturas y religiones con base en la economía agraria,
llegado el siglo XVI comienza una etapa de profundos cambios que afectaran
principalmente a la relación entre el Logos y el Mito.
2.1 EL PRIMER PARADIGMA CIENTÍFICO
La interpretación del Cosmos y la percepción del
planeta Tierra como centro del Universo que había realizado el Mito, será
reemplazado por una interpretación fundamentada en el Logos. Nicolás
Copérnico (1473-1543), puso fin al Mito de la
Tierra como centro del Universo, gracias a sus investigaciones desarrollo la
teoría heliocéntrica del sistema solar, afirmando que la Tierra no era más que
otro de los planetas que giran alrededor del Sol.

La teoría heliocéntrica de Copérnico dio lugar a la física clásica, la cual fue continuada por figuras como
Galileo (1564-1642), que describiría más detalladamente los movimientos de los planetas
alrededor del Sol, y Newton (1643-1727), que interpretaría matemáticamente las leyes de la
gravitación universal y del movimiento cósmico.
Progresivamente el Logos fue reemplazando
al Mito en la observación e interpretación de todos los fenómenos de la
Naturaleza, dando lugar en el siglo XVII al primer paradigma científico en la
historia de la humanidad. La
mecánica de Newton fue considerada como la descripción definitiva del universo,
hasta que Einstein en el siglo XX vino a cambiarlo todo.
2.2 EL SEGUNDO PARADIGMA CIENTÍFICO
Einstein (1879-1955) abordó la cuestión de la gravedad
dándose cuenta de que la forma en la que era comprendida no era exacta. En 1911
publicaría su primera aproximación a la teoría general de la relatividad,
que reformaba las grandes teorías de newton,
lo cual abría un nuevo paradigma científico.
La ciencia iría experimentando un avance
progresivo a partir de su aplicación práctica en innovaciones tecnológicas para
obtener beneficios económicos en el emergente sistema capitalista. Con la
revolución industrial iniciada en el siglo XVIII y la conversión de los
combustibles fósiles en el siglo XIX en trabajo productivo a través de
diferentes máquinas, la revolución científico-técnica alcanzaría un estadio
cualitativo técnico nuevo. Las capacidades de observación aumentarán con el
microscopio y el telescopio que permitirán ahondar científicamente en las
grandes preguntas sobre la creación y funcionamiento del Universo, del mundo
atómico y subatómico.
En la historia de la ciencia ha habido tres
grandes revoluciones globales:
La primera revolución científica afecta a la
ciencia natural. Se produce históricamente en el Renacimiento (siglos XVI-XVIII).
Sobre la base de la filosofía racionalista se desarrollan ciencias como la
física, la química inorgánica, la medicina, la biología, la astronomía, etc.
La segunda revolución científica afecta a la
técnica, a través de la aplicación sistemática de la ciencia a la producción.
La tercera revolución científica concierne a las
teorías del desarrollo socio histórico. Durante los siglos XIX-XX, la adopción
de la filosofía materialista-evolucionista se desarrolla sobre nuevos paradigmas de
la Historia Humana que es estudiada con nuevas disciplinas con la arqueología,
la antropología y las ciencias sociales en general.
En la actual civilización universal humana, el
Logos ha desplazado al
Mito. Sin embargo, de hecho, lo que se ha
producido en realidad es una separación entre ambos, o un reparto de las
inquietudes intelectuales del ser humano, en donde la Ciencia pertenece
exclusivamente al terreno del Logos, en una separación definitiva entre
la física y la metafísica por ser ésta:
meta
(más allá) del conocimiento físico, pero no por ello el ser humano
ha dejado de hacerse preguntas en el campo de la metafísica, incluidos los dos
genios paradigmáticos de la física: Newton y Einstein, quienes eran creyentes de
la existencia de un Dios Creador.
*
3. IDEALISMO Y MATERIALISMO
Las dos ramas de la filosofía representativas de
la separación de la ciencia y el espíritu serán la Idealista y la
Materialista. En la Idealista el espíritu o alma ocupa el
papel central, y la ciencia o ciencias son una parte separada del espíritu que
mantiene su propia lógica; la rama Materialista niega la existencia del
espíritu y cree exclusivamente en el Logos donde se desarrolla el
pensamiento científico de lo material. Estas dos corrientes tuvieron su máxima
expresión en el siglo XIX. La figura más representativa del idealismo
basado en el espíritu sería G. W. F. Hegel (1770-1831) y su obra:
Fenomenología del Espíritu (1807); la figura que destacaría en la
corriente materialista sería Ludwig Feuerbach (1804-1882) con su obra:
La esencia del cristianismo. Crítica filosófica
de la religión (1841).
La obra de Hegel, parte de la
convicción de la existencia del espíritu inherente al ser humano, en el que
analiza a través de una elaborada lógica deductiva la fenomenología del
mismo y de las cosas que le rodean. En cambio en Feuerbach, el espíritu no es
sino una expresión ilusoria de la mente humana, compuesta únicamente de materia,
y la religión ha sido el sustrato de esa ilusión. Con Feuerbach la logización
del Mito llega a su máxima expresión, posteriormente Sigmund Freud (1886-1939)
ahondaría en la tesis de la religión como una ilusión de la mente humana en su
obra,
El Porvenir de una ilusión
(1927).
Karl Marx (1818-1883) y Federico Engels,
(1820-1895) educados en el pensamiento hegeliano, tras la revolución que supuso
la obra de Feuerbach, se integrarían en la corriente materialista, si bien, a la
misma, incorporarían la lógica interpretativa de la dialéctica de Hegel;
los conceptos sobre la contradicción, el del Ser en Sí y el Ser para Sí,
adaptándolos a la historia de la lucha de clases en Europa desde el siglo XVI,
que se muestran principalmente en la obra de Engels:
Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica Alemana (1886).
Engels criticará el materialismo de
Feuerbach por carecer de un compromiso transformador de las condiciones
materiales de existencia en beneficio del género humano, y proclamará que la
ciencia y la concepción materialista de la historia han puesto fin a la
filosofía clásica Alemana basada en el espíritu.
*
4. RELACIÓN ENTRE EL LOGOS Y EL MITO
En el Logos existe una contradicción
entre la existencia del Universo y la confirmación por el propio Logos de que no
existe ninguna evidencia, experimento, ni posibilidad científica conocida donde
la materia se pueda crear de la nada, "Ex nihilo nihil fit" (nada nace de la
nada), por lo que el Universo no debiera existir sino que en la propia lógica
del Logos debiera prevalecer la Nada.
De esta contradicción surgen preguntas
en la mente humana sobre el más allá de la materialidad.
¿Como se creo el universo? ¿Existe el
alma? ¿Existe vida después de la muerte? ¿Cómo surgió nuestra mente pensante?
Ante estas preguntas se producen dos respuestas:
1ª. Todo será desvelado con el tiempo
por la ciencia.
2ª. La ciencia no tiene capacidad de
responder a estas preguntas porque pertenecen al campo de la metafísica, y solo
se pueden obtener respuestas en el campo de las convicciones personales.
Mientras existan estas preguntas, las diferentes
religiones y diversas creencias, en mayor o menor medida, seguirán presentes
como una necesidad espiritual del ser pensante para responder a las mismas.
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NOTAS
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